MONASTERIO DE SAN LORENZO DE EL ESCORIAL

El Escorial, vista aérea Define la imagen desarrollando los criterios de identificación: denominación, datación, período artístico/estilo/tipología, autores-promotor y localización. Describe el edificio al interior: su forma, partes que integra y su disposición; y su aspecto y ornamentación exterior. Analiza su finalidad y significado y trascendencia para el arte español. Cita mediante referencias las fuentes que utilices.

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3 Responses to MONASTERIO DE SAN LORENZO DE EL ESCORIAL

  1. JUAN GUERRERO dice:

    Felipe II designa ya a Juan Bautista de Toledo como el arquitecto del Monasterio de El Escorial. La designación la llevó a cabo en Gante, el 15 de julio de 1559, dos meses antes de regresar a España. Juan Bautista de Toledo muere en 1567 y es sustituido por Juan de Herrera, de ahí el nombre de “herreriano” que se da al estilo en el que fue construido el Monasterio (1).
    El Monasterio de San Lorenzo de El Escorial es un complejo que incluye un palacio real, una basílica, un panteón, una biblioteca y un monasterio. Se encuentra en la localidad de San Lorenzo de El Escorial, en la Comunidad de Madrid, España, y fue construido entre 1563 y 1584.
    El palacio fue residencia de la Familia Real Española, la basílica es lugar de sepultura de los reyes de España y el monasterio – fundado por monjes de la Orden de San Jerónimo – está ocupado actualmente por frailes de la Orden de San Agustín. Es una de las más singulares arquitecturas renacentistas de España y de Europa. Situado en San Lorenzo de El Escorial, ocupa una superficie de 33.327 m², sobre la ladera meridional del monte Abantos, a 1.028 m de altitud, en la Sierra de Guadarrama. […] Su arquitectura marcó el paso del plateresco renacentista al clasicismo desornamentado […] la planta rectangular con sus cuatro torres en las esquinas, típica de los sobrios alcázares castellanos de piedra, la arquitectura clásica italiana en la basílica y las portadas, y los típicos tejados apizarrados flamencos […]. El estilo escogido fue el del Renacimiento, muy depurado y sin la profusa decoración plateresca. El orden arquitectónico predominante es el toscano, el más sencillo del clasicismo, y el dórico en la iglesia (2).

    La Puerta está compuesta por dos cuerpos de columnas con columnas adosadas, dóricas las inferiores y jónicas las superiores, culminado el cuerpo superior por un frontón triangular. Tras pasar la Biblioteca, nexo de unión entre la zona de meditación y de estudio, se accede al Patio de los Reyes, flanqueado por dos torres y dos plantas cuadradas: en la izquierda, el Colegio; en la derecha, el Convento. Ambos espacios son simétricos y presentan cuatro patios, retomando el esquema de los hospitales.
    El Patio de los Reyes da acceso a la Basílica, elemento central de la construcción. Tiene planta de cruz griega, prolongada la nave central por un vestíbulo sobre el que se halla el coro de los religiosos. Se organiza a partir de un espacio central cubierto con cúpula sobre tambor; en la cabecera se dispuso la capilla mayor, profunda y elevada, a cuyos lados se situaron los retratos familiares de Carlos V y Felipe II. Bajo este altar mayor se ubica el Panteón de Reyes.
    A uno de los lados de la iglesia encontramos el Patio de los Evangelistas, inspirado en el Palacio Farnesio de Roma. A través de él se accede a la Sacristía y las Salas Capitulares, y en él desemboca la escalera principal.
    Al norte del edificio, al otro lado de la iglesia, encontramos el Palacio del Rey, comunicado con los aposentos privados del monarca que se ubican alrededor del presbiterio de la Basílica y organizados alrededor del Patio de Mascarones. El Palacio Real se articula alrededor de un gran patio, dividido en tres partes por dos crujías ortogonales, donde se emplazan las salas de representación.
    Al exterior destaca la sobriedad de la construcción ya que las fachadas sólo presentan regulares ventanas, mientras los tejados a dos aguas en pizarra recuerdan a los edificios nórdicos. Los elementos vegetales desaparecen, los figurados se convierten en estatuas y los geométricos se reducen a pirámides y bolas. Cuatro gruesas torres rematan las esquinas, como si de una parrilla se tratara ya que san Lorenzo fue martirizado en una parrilla, según narra la leyenda (3).

    (1) “Comunidad Agustiniana Real Monasterio del Escorial”
    http://www.monasteriodelescorial.com/index.php/historia (2015-4-11)
    (2) WIKIPEDIA “Monasterio del Escorial”
    http://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_El_Escorial (2015-4-11)
    (3) ARTEHISTORIA “Monasterio de San Lorenzo”
    http://www.artehistoria.com/v2/monumentos/9.htm (2015-4-11)

  2. Nos encontramos con el Monasterio de San Lorenzo de El escorial, que data entre 1563-1584. Se localiza en San Lorenzo de El Escorial (Madrid), pertenece al Renacimiento Español y su autor es Juan de Herrera.
    Adopta en su conjunto la forma de una parrilla, aludiendo al martirio que sufrió San Lorenzo. Felipe II le encomendó el proyecto a Juan Bautista de Toledo, quien falleció comenzada las obras. Entonces, Juan de Herrera se hizo cargo de ellas y adaptó el proyecto original a un lenguaje más sobrio y sereno.
    Es un edificio complejo, pues integra un monasterio, un palacio y un panteón real.
    En el centro se alza la iglesia, como eje coordinador de las demás dependencias. Tiene planta centralizada, con una gran cúpula. El presbiterio está más elevado para albergar debajo el panteón real y a sus lados se encuentran los monumentos funerarios de Carlos V y Felipe II. A los pies del templo, se dispone un vestíbulo sobre el que se sitúa el coro de monjes. El palacio del monarca se sitúa detrás de la iglesia y al mismo nivel, de tal forma que el rey pudiera seguir la misa desde sus aposentos. Su principal característica es la total ausencia de ostentación, para subrayar el carácter espiritual y la austeridad del soberano.
    El exterior llama la atención puesto que la fachada de granito se alza como un inmenso muro sin ornamentación que termina en dos torres en los extremos, pero sin sobresalir del conjunto. Las ventanas no presentan ni molduras ni cornisa y Herrera solo se permite disponer en la entrada ocho pilastras dóricas, que sostienen un cuerpo más pequeño con cuatro pilastras y un frontón.
    Pasada la entrada, un patio da acceso a la iglesia, cuya fachada sigue las mismas premisas, al igual que sucede con el palacio. La única decoración escultórica son seis figuras, los seis reyes de Judá, sobre altos pedestales encima del entablamento.
    Las cubiertas continúan la tradición flamenca de chapiteles (elemento arquitectónico, también llamado aguja, se sitúa en la parte superior de una torre, campanario de una iglesia o edificio, a modo de remate) de pizarra, elementos característicos de la arquitectura madrileña posterior.
    El Monasterio de San Lorenzo de El escorial fue el proyecto más importante llevado a cabo por el monarca Felipe II. Erigido en memoria de la victoria de San Quintín y terminado veinte años más tarde, en la máxima representación arquitectónica de este período.
    Concebido como panteón real, palacio y monasterio (regido por los monjes jerónimos), Felipe II quiso que fuera también un centro de la cultura; para ello no dudo en traer manuscritos árabes, códices griegos que se alojaron en la biblioteca.
    Es la máxima representación arquitectónica española del momento y dio nombre al período constructivo posterior, el Herreriano o Escurialense. En El Escorial observamos todas las características de mismo: austeridad en la decoración, proporción matemática entre los elementos constructivos y el empleo del orden gigante, como se refleja en las enormes columnas(1).
    El 2 de noviembre de 1984, en coincidencia con la celebración del cuarto centenario de la colocación de la última piedra, el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, reunido en la ciudad argentina de Buenos Aires, inscribió el Monasterio en la Lista del Patrimonio de la Humanidad, como “El Escorial: Monasterio y Sitio”. Esta figura incluye el Monasterio y otros enclaves de realengo, la Casita del Príncipe y la Casita del Infante, ambas diseñadas por Juan de Villanueva en tiempos de Carlos III.
    En 2013, y dentro de la colección de Edificios Patrimonio de la Humanidad, el Banco de España emitió una moneda conmemorativa de 2€ en la que aparecía el Monasterio(2).

    FUENTES:
    (1) AGUILAR DÍAZ, Carmen: “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana, Madrid 2009; Página 262.
    (2) WIKIPEDIA: “Monasterio de San Lorenzo de El Escorial”. http://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_El_Escorial#Patrimonio_de_la_Humanidad (2015-04-01)

  3. Samuel Martín Bellido dice:

    Adopta en su conjunto la forma de una parrilla, aludiendo al martirio que sufrió San Lorenzo. Felipe II le encomendó el proyecto a Juan Bautista de Toledo, quien falleció poco después de comenzar las obras. Entonces, Juan de Herrera se hizo cargo de las obras y adoptó el proyecto original a un lenguaje más sereno y sobrio.
    Es un edificio complejo, ya que integra un monasterio, un panteón real y un palacio.
    En el centro se alza la iglesia, tiene planta centralizada, con una gran cúpula. El presbiterio está más elevado para albergar debajo el panteón real y a sus lados se encuentran los monumentos funerarios de Carlos V y Felipe II. El palacio del monarca se sitúa detrás de la iglesia y a la misma altura, de tal forma, que el rey pudiera seguir la misa desde sus aposentos. Su principal característica es la total ausencia de ostentación. Lo que realmente llama la atención es el conjunto exterior. La fachada de granito se alza como un inmenso muro sin ornamentación que termina con dos torres en los extremos. Las ventanas no presentan ni molduras ni cornisa y Herrera solo se permite disponer en la entrada ocho pilastras dóricas, que sostienen un cuerpo más pequeño con cuatros pilastras y un frontón.
    Pasada la entrada, un patio da acceso a la iglesia, cuya fachada sigue las mismas premisas, al igual que sucede con el palacio. La única decoración escultórica son seis figuras, los seis reyes de Judá. Las cubiertas continúan la tradición flamenca de chapiteles de pizarra.
    El monasterio de San Lorenzo de El Escorial fue el proyecto más importante llevado a cabo por Felipe II. Erigido en memoria de la victoria de San Quintín y terminado veintiún años más tarde, es la máxima representación arquitectónica de este periodo, que dio lugar al movimiento posterior, el Herreriano.
    Felipe II quiso que fuera también un centro de la cultura; para ello no dudó en traer manuscritos árabes, etc., que se alojaron en la biblioteca. El conjunto comenzó a edificarse en 1563 y terminó en 1584, cuyo autor fue Juan Herrera (1).

    Finalidad y significado y trascendencia para el arte español

    El resultado final guarda reminiscencias de los tres dominios que Felipe II había aprendido a amar en su juventud en Valladolid, Milán y Bruselas: la planta rectangular con sus cuatro torres en las esquinas, típica de los sobrios alcázares castellanos de piedra, la arquitectura clásica italiana en la basílica y las portadas, y los típicos tejados apizarrados flamencos. El edificio destaca por la potencia de su imagen, la sabia composición de su complejo programa funcional, el rigor arquitectónico de cada una de sus partes, la elegancia de la articulación arquitectónica entre las distintas piezas, la cuidada perfección de sus proporciones y sus ricos valores simbólicos. Debe destacarse también su impresionante unidad de estilo y el haberse realizado en el reducido plazo para entonces de 21 años. Los valores del proyecto son el orden, la jerarquización y la perfecta relación entre todas las partes de la composición, integrando monarquía, religión, ciencia y cultura en el eje principal: la Portada Principal con la estatua de San Lorenzo, la Biblioteca, los Reyes de Judá, la Basílica y el Palacio privado del rey. La teatralidad de este recorrido a través de este gran eje central para mostrar finalmente el Sagrario con la Eucaristía anticipa a la llegada del Barroco
    Le Corbusier visitó el edificio, invitado en 1928 por García Mercadal y alabó su arquitectura, hasta el punto de que se ha señalado su semejanza con el proyecto del Mundaneum de 1929. Tras la celebración del Cuarto Centenario del Monasterio en 1984 se redescubrieron muchos detalles arquitectónicos del edificio, como la compleja geometría de los chapiteles herrerianos, la audaz bóveda plana, las bellas chimeneas siamesas o la ingeniosa solución espacial de la iluminación cenital de la linterna del convento. Pero no debemos olvidar el valor tradicionalmente reconocido a El Escorial: el hermoso Patio de los Evangelistas, con su espléndido ejercicio de bramantismo del templete central, la grandiosa cúpula trasdosada y apoyada sobre tambor, la colosal escalera del convento, y los ejemplos del manierismo de la Basílica y de la fachada principal, entre otras muestras de gran arquitectura

    Secciones del edificio

    Palacio de Felipe II
    Sigue el mismo esquema arquitectónico del Palacio de Carlos V en el Monasterio de Yuste […]. La «Casa del Rey» está formada por una serie de estancias decoradas con sobriedad, ya que fue el lugar de residencia del austero Felipe II. El dormitorio real, situado junto al altar mayor de la Basílica, cuenta con una ventana que permitía al rey seguir la misa desde la cama cuando estaba imposibilitado a causa de la gota que padecía. Está dividido en cuatro estancias: la sala principal, el escritorio, la alcoba y el lujoso oratorio.

    Cripta
    Juan Gómez de Mora, según planos de Juan Bautista Crescenzi, reformó por orden de Felipe III la pequeña capilla funeraria de debajo del altar para albergar allí veintiséis sepulcros de mármol donde reposan los restos de los reyes y reinas de las casas de Austria y Borbón, con sólo algunas excepciones.

    Convento
    El monasterio propiamente dicho ocupa todo el tercio sur del edificio […].Sus dos pisos están comunicados por la espectacular escalera principal, con las bóvedas decoradas por frescos de Luca Giordano […]. En el centro del claustro se levanta un hermoso templete realizado en granito, mármoles y jaspes de diferentes colores sobre traza de Juan de Herrera, influido por el tempietto de San Pietro in Montorio de Bramante. Las esculturas de los cuatro evangelistas fueron cinceladas por Juan Bautista Monegro de un solo bloque de mármol y sujetan un libro abierto con un fragmento de su Evangelio en la lengua en que fueron escritos.

    Escalera principal
    Se suele atribuir a Bergamasco, aunque su proyecto fue modificado y desarrollado por Juan de Herrera. Su caja tiene una gran altura y cuenta con una cubierta propia que cubre la gran bóveda esquifada que ilumina desde arriba sus magníficos frescos

    Sala de las Batallas
    Se trata de una galería de 60 x 6 metros, con 8 metros de altura, situada en la zona de los aposentos reales. En sus muros se representan pintadas al fresco algunas batallas ganadas por los ejércitos españoles

    Jardines de los Frailes
    Mandados construir por Felipe II, que era un amante de la naturaleza, constituyen un lugar ideal para el reposo y la meditación […].El rey concebía sus jardines como un espacio productivo donde cultivar hortalizas y plantas medicinales, pero también los veía como una fuente de placer, con fuentes y flores […].También era un auténtico jardín botánico, con hasta 68 variedades diferentes de flores, muchas medicinales, y unas 400 plantas que se trajeron del Nuevo Mundo (2).

    Basílica
    La basílica de El Escorial es un templo de culto católico que forma parte del conjunto del Monasterio de El Escorial, en la localidad de San Lorenzo de El Escorial, Madrid, España.
    Fue concebida como centro del conjunto monacal y lugar de conmemoración de los difuntos reyes de España.
    El templo es una basílica en sentido litúrgico, esto es, debido al privilegio papal que le permite ostentar dicho título; no obstante, no lo es en sentido arquitectónico, pues no posee planta basilical. Se trata de un cuadrado perfecto de 50 metros de lado con cuatro pilares dispuestos en posición central que dan lugar a la formación de tres naves en cualquiera de las direcciones. Esta planta centralizada respondía a la concepción que de la armonía universal existía desde el siglo XV y a su reflejo en los lugares sagrados […]. Para solventar este desacuerdo la cubierta del templo se prolongó por el este cobijando la capilla mayor, y por el oeste techando el coro y el atrio; de esta forma se da la apariencia exterior de una gran nave. Del mismo modo, la nave central perpendicular a ese eje se realzó con una cubrición de igual altura que la anterior, formando el conjunto una perfecta cruz latina que, en realidad, no se corresponde con la planta del templo.
    En su interior, además de la capilla mayor, se abren dos grandes capillas al fondo de las naves laterales y un gran número de capillas menores y hornacinas en las que se disponen otros tantos altares (3).

    FUENTES:
    (1) AGUILAR DÍAZ, Carmen: “Historia del Arte de 2º de Bachillerato”. Editorial Santillana, Madrid 2009; página 262
    (2) WIKIPEDIA: “Monasterio de El Escorial”. http://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_El_Escorial
    (3) WIKIPEDIA: “Basílica de El Escorial”. http://es.wikipedia.org/wiki/Bas%C3%ADlica_de_El_Escorial