MOISÉS (TUMBA DE JULIO II)

Moisés, San Pietro in Víncoli, Roma 3

Identifica la figura y el conjunto del que forma parte. Describe el material y su tratamiento; analiza las formas y la composición; y explica el gesto del personaje. Valora su importancia dentro de evolución de la obra del autor. Cita las fuentes que utilices.

IDENTIFICACIÓN: Esta imagen se le denomina Moisés, realizada por Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564) centrada en la figura bíblica de Moisés, fue tallada en el año 1509, de la época del cinquecento y se encuentra situada en la Iglesia de San Pietro in Vincoli, Roma.

DESCRIPCIÓN: La relevancia de los detalles del cuerpo y de los pliegues de los ropajes, que provocan cierta tensión psíquica, se puede apreciar estudiando minuciosamente la escultura: la protuberancia de los músculos, la hinchazón de las venas, las grandes piernas, pesadas al empezar a moverse. Tal y como afirma un escritor, si este titán se levantara, el mundo se rompería en pedazos. Miguel Ángel lleva la cólera sagrada de Moisés hasta su punto más álgido. Sin embargo, la contiene, puesto que los pasionales seres del artista tienen prohibida la liberación de sus energías. Es una representación neoplatónica, la parte derecha está estable, es la parte divina, por donde le viene la inspiración, en contraposición la parte izquierda es la parte por donde le viene el peligro y el mal. Está tenso, viendo como su pueblo ha caído en la idolatría. Tiene cuatro elementos neoplatónicos, la tierra, representada en la pierna con los pliegues de la ropa a modo de cueva. El aire cuando respira, se percibe en las aletas de su nariz, que se expanden. El agua representada en sus barbas a modo de cascada. El fuego representados con esos “cuernos” (en pintura era fácil de representar, con una luz detrás del personaje, pero en escultura tuvo que emplear este artificio). La sangre fluye de manera contenida, parece que está a apunto de estallar y empezar a gritar, frunce el ceño, su psique se puede captar a través de su gesto y su mirada,podemos ver su pensamiento, es un trabajo psicológico muy estudiado. La estatua se representa con cuernos en su cabeza. Se cree que esta característica procede de un error en la traducción por parte de San Jerónimo del capítulo del Éxodo, 34:29-35. En este texto, Moisés se caracteriza por tener karan ohr panav (“un rostro del que emanaban rayos de luz”), lo que San Jerónimo en la Vulgata tradujo por cornuta esset facies sua (“su rostro era cornudo”). El error en la traducción es posible debido a que la palabra “karan” en hebreo puede significar “rayo” o “cuerno”. Cuando Miguel Ángel esculpió el Moisés el error de traducción había sido advertido, y los artistas de la época había sustituido, en la representación de Moisés, los cuernos por dos rayos de luz. No obstante Miguel Ángel prefirió mantener la iconografía anterior.

VALORACIÓN: La tumba de Julio II, una estructura colosal que debía dar a Miguel Ángel el suficiente espacio para sus seres superhumanos y trágicos, se convirtió en una de las grandes decepciones de la vida del artista cuando el papa, sin ofrecer explicación alguna, interrumpió las donaciones, posiblemente desviando dichos fondos a la reconstrucción de San Pedro por parte de Donato Bramante. El proyecto original estaba formado por una estructura independiente, sin apoyo, de tres niveles, con aproximadamente 40 estatuas. Tras la muerte del papa en 1513, la escala del proyecto se redujo paulatinamente hasta que, en 1542, un contrato final especificó una tumba con un muro sencillo y con menos de un tercio de las figuras incluidas en el proyecto original.

FUENTES:

– AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Página 232

http://es.wikipedia.org/wiki/Mois%C3%A9s_de_Miguel_%C3%81ngel

AUTOR: Javier Infantes Román

12 respuestas a MOISÉS (TUMBA DE JULIO II)

  1. Pablo Franco Pozo dice:

    IDENTIFICACIÓN:

    Esta grandiosa escultura representa a Moisés, una de las principales figuras que conforman la tumba del papa Julio II. Es una de las obras mas monumentales de Miguel Ángel, arquitecto y escultor mas importante del Renacimiento italiano (del Cinquecento al Manierismo), cuyo proyecto presentó en 1505, proyecto muy ambicioso en su origen que se interrumpió y se volvió a reanudar en 1513, ya muerto Julio II. Esta tumba se encuentra en la iglesia de San Pietro in Vincoli, Roma. Esta figura de Moisés data de 1513 – 1516 y se encuentra en el centro la tumba.

    DESCRIPCIÓN:

    El sepulcro para el papa Julio II, en origen era un monumental conjunto exento, pero se interrumpió la obra y se convirtió en una tumba adosada a la pared, constituida por más de 40 esculturas y relieves en bronce. Finalmente la obra quedó inacabada y hoy solo quedan Moisés, Lía y Raquel y debajo de ellos estaban situados unos esclavos que hoy en día se encuentran repartidos entre el Museo del Louvre de Paris y la Academia de Florencia. La figura de Moisés, situada en el centro de la tumba se caracteriza por su monumentalidad, su movimiento, el contraposto y su enorme expresividad, tanto el rostro como en las manos, ya que aunque está sentado, parece que Moisés enfadado va a levantarse y arrojar la Biblia (terribilitá).

    VALORACIÓN:

    Esta escultura representa una de las obras mas grandiosas y monumentales del Miguel Ángel escultor, junto con el David y el sepulcro de Lorenzo de Médici. En ella se observan características tanto del Cinquecento como de la corriente, el Manierismo. La ejecución de esta obra le llevó gran parte de su vida y quedó inconclusa, quizás esto último le proporciona aún mas belleza si cabe.

    FUENTES:
    – AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Páginas 230 y 232.

  2. Juan Carlos Macías López dice:

    IDENTIFICACÍON:

    Dicha imagen hace referencia a la Tumba de Julio II (1542-1545), realizado por Miguel Ángel para el papa Julio II, fue un proyecto para realizarle un monumental sepulcro. Este monumento pertenece a la escultura del Cinquecento al Manierismo y lo podemos encontrar en la iglesia de San Pietro in Vincoli, Roma.

    DESCRIPCIÓN:

    Este proyecto de Miguel Ángel, en el origen se trataba de un conjunto exento, pero diversos problemas (los trabajos en la Capilla Sixtina y la basílica de San Pedro) interrumpieron la obra, que se reanudó en 1513, muerto ya Julio II. Para entonces el diseño cambió y se convirtió en una tumba adosada a la pared complejísima, formada por más de cuarenta esculturas y relieves en bronce. En ella se representaba a Moisés y San Pablo, junto a Lía y a Raquel. Debajo de ellos se situaban unos esclavos.

    Finalmente, la obra quedó inconclusa, y hoy día solo quedan Moisés, Lía y Raquel. Los esclavos están repartidos en el museo del Louvre de París y la Academia de Florencia.

    La figura de Moisés (1513-1516), en el centro de la tumba, se caracteriza por la monumentalidad, el dinamismo y el acusado contraposto. Lo representa sedente y con una actitud contrariada en el rostro, que guarda similitudes con los profetas de la Capilla Sixtina. La fiereza de la mirada y de las poderosas manos ejemplifican bien la terrebilitá.

    VALORACIÓN:

    Este fue uno de los proyectos más ambiciosos de Miguel Ángel, cuya ejecución le llevó gran parte de su vida, que quedó inconclusa, y de la que forma parte su famoso Moisés. El estilo de Miguel Ángel se caracteriza por la grandiosidad de las figuras, las anatomías tensas y dinámicas y la terribilitá, es decir, la expresión de las pasiones interiores hasta puntos dramáticos, lo que suponía una ruptura con el clasicismo.

    FUENTES:

    -AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Páginas 230 y 232.

  3. Javier Infantes Román dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    Esta imagen se le denomina Moisés, realizada por Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564) centrada en la figura bíblica de Moisés, fue tallada en el año 1509, de la época del cinquecento y se encuentra situada en la Iglesia de San Pietro in Vincoli, Roma.

    DESCRIPCIÓN:
    La relevancia de los detalles del cuerpo y de los pliegues de los ropajes, que provocan cierta tensión psíquica, se puede apreciar estudiando minuciosamente la escultura: la protuberancia de los músculos, la hinchazón de las venas, las grandes piernas, pesadas al empezar a moverse. Tal y como afirma un escritor, si este titán se levantara, el mundo se rompería en pedazos. Miguel Ángel lleva la cólera sagrada de Moisés hasta su punto más álgido. Sin embargo, la contiene, puesto que los pasionales seres del artista tienen prohibida la liberación de sus energías. Es una representación neoplatónica, la parte derecha está estable, es la parte divina, por donde le viene la inspiración, en contraposición la parte izquierda es la parte por donde le viene el peligro y el mal. Está tenso, viendo como su pueblo ha caído en la idolatría. Tiene cuatro elementos neoplatónicos, la tierra, representada en la pierna con los pliegues de la ropa a modo de cueva. El aire cuando respira, se percibe en las aletas de su nariz, que se expanden. El agua representada en sus barbas a modo de cascada. El fuego representados con esos “cuernos” (en pintura era fácil de representar, con una luz detrás del personaje, pero en escultura tuvo que emplear este artificio). La sangre fluye de manera contenida, parece que está a apunto de estallar y empezar a gritar, frunce el ceño, su psique se puede captar a través de su gesto y su mirada,podemos ver su pensamiento, es un trabajo psicológico muy estudiado.
    La estatua se representa con cuernos en su cabeza. Se cree que esta característica procede de un error en la traducción por parte de San Jerónimo del capítulo del Éxodo, 34:29-35. En este texto, Moisés se caracteriza por tener karan ohr panav (“un rostro del que emanaban rayos de luz”), lo que San Jerónimo en la Vulgata tradujo por cornuta esset facies sua (“su rostro era cornudo”). El error en la traducción es posible debido a que la palabra “karan” en hebreo puede significar “rayo” o “cuerno”. Cuando Miguel Ángel esculpió el Moisés el error de traducción había sido advertido, y los artistas de la época había sustituido, en la representación de Moisés, los cuernos por dos rayos de luz. No obstante Miguel Ángel prefirió mantener la iconografía anterior.

    VALORACIÓN:
    La tumba de Julio II, una estructura colosal que debía dar a Miguel Ángel el suficiente espacio para sus seres superhumanos y trágicos, se convirtió en una de las grandes decepciones de la vida del artista cuando el papa, sin ofrecer explicación alguna, interrumpió las donaciones, posiblemente desviando dichos fondos a la reconstrucción de San Pedro por parte de Donato Bramante. El proyecto original estaba formado por una estructura independiente, sin apoyo, de tres niveles, con aproximadamente 40 estatuas. Tras la muerte del papa en 1513, la escala del proyecto se redujo paulatinamente hasta que, en 1542, un contrato final especificó una tumba con un muro sencillo y con menos de un tercio de las figuras incluidas en el proyecto original.

    FUENTES:
    – AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Página 232
    -http://es.wikipedia.org/wiki/Mois%C3%A9s_de_Miguel_%C3%81ngel

  4. Javi Carmona dice:

    IDENTIFICACIÓN.
    Esta obra se trata de la tumba de Julio II la cual fue uno de los proyectos más ambiciosos de Miguel Ángel aunque quedó inconclusa. Se clasifica dentro de las obras de Miguel Ángel en el paso del Cinquecento al Manierismo por lo que se trata de una obra del Miguel Ángel escultor. Fue realizada entre los años 1542 a 1545. Actualmente se encuentra en la Iglesia de San Pietro in Vincoli, Roma.
    DESCRIPCIÓN.
    En origen se trataba de un conjunto exento, pero diversos problemas (los trabajos en la Capilla Sixtina y la basílica de San Pedro) interrumpieron la obra, que se reanudó en 1513, muerto ya Julio II. Para entonces el diseño cambió y se convirtió en una tumba adosada a la pared complejísima, formada por más de cuarenta esculturas y relieves en bronce. En ella se representaba a Moisés y San Pablo, junto a Lía y a Raquel. Debajo de ellos se situaban unos esclavos.
    Finalmente, la obra quedó inconclusa, y hoy día solo quedan Moisés, Lía y Raquel. Los esclavos están repartidos entre el Museo del Louvre de París y la Academia de Florencia.
    La figura de Moisés (1513-1516) , en el centro de la tumba, se caracteriza por la monumentalidad, el dinamismo y el acusado contraposto. Lo representa sedente y con una actitud contrariada en el rostro, que guarda similitudes con los profetas de la Capilla Sixtina. La fiereza de la mirada y de las poderosas manos ejemplificaban bien la terribilitá.
    VALORACIÓN.
    El estilo de Miguel Ángel se caracteriza por la grandiosidad de las figuras, las anatomías tensas y dinámicas y la terribilitá, es decir, la expresión de las pasiones interiores hasta puntos dramáticos, lo que suponía una ruptura con el clasicismo.
    FUENTES.
    – AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Página 232.

  5. Ivan Jiménez Avilés dice:

    IDENTIFICACIÓN: El papa Julio II, en 1505, encargo a Miguel Ángel Buonarotti esta obra para que construyera una grandiosa tumba que se ubicaría bajo la cúpula de San Pedro in Víncoli, en Roma. El Moisés es una escultura de mármol blanco y fue realizada en 1509.

    DESCRIPCIÓN: La tumba de Julio II, es una estructura colosal que porcionaba a Miguel Ángel el suficiente espacio para sus seres superhumanos y trágicos. El modelado es perfecto; Miguel Angel ha tratado el mármol, su material predilecto, como si fuera la más dócil de las materias (arcilla, plastilina, etc.). El estudio anatómico es de un naturalismo asombroso (los brazos del profeta exhiben la fortaleza y tensión de un atleta, a pesar de la edad madura del mismo). El mármol blanco pulidodeja resbalar la luz. Las ropas caen en pliegues de gran naturalismo, donde los contrastes de luces y sombras que provocan las profundas oquedades en el mármol, otorgan a la figura su rotundo volumen.
    La composición es cerrada y clásica, se estructura en un eje vertical desde la cabeza hasta el pliegue formado entre las piernas del profeta, cuya figura queda enmarcada por dos líneas rectas verticales en los extremos. Existe un ligerocontrapposto ( a pesar de la posición sedente) marcado por el giro de la cabeza y la simétrica composición entre brazo izquierdo hacia arriba y derecho hacia abajo, así como pierna izquierda hacia fuera y derecha hacia dentro. Las líneas rectas quedan dulcificadas y compensadas por dos líneas curvas paralelas: la que forma la larga y ensortijada barba hasta el brazo izquierdo, y la iniciada en el brazo derecho estirado hasta la pierna izquierda.
    Con esta compleja composición, el artista ofrece el movimiento en su grado maximo; los músculos están en tensión, pero no hay movimiento en acto. Consigue que no resulte pesado, sino increíble. Extrae el instante en que Moisés vuelve la cabeza y precede a levantarse, repleto de ira ante la infidelidad de su pueblo. Esta furia que le embarga se expresa en su cara, que se contrae en un gesto ceñudo y feroz, anticipio de la cólera que estallará en breve. Miguel Angel abandona los rostros firmes de su primera época y cambia a una expresividad acentuada y dramática. Moisés está lleno de vida interior. Posiblemente sea producto no sólo de su propia evolución personal, sino también de la influencia que sobre él ejerció el descubrimiento del grupo helenístico del Laocoonte (1506). Es el punto álgido del del idealismo dramático que caracteriza esta parte de su producción escultórica y que también observamos en su pintura.
    Esta obra ofrece rasgos caracteristicos del estilo renacentista como es la búsqueda de la belleza ideal, en concreto el naturalismo, interés por la figura humana y su anatomía (el cuerpo como expresión del ideal humanista de virtud y fortaleza y no como depósito del pecado. Este conjunto de características, sin embargo, son matizadas según la obra y el autor que se trate , ya que Miguel Ángel es un caso excepcional por lo bueno de sus obras y la evolución estilística que tiene en su larga vida: desde el idealismo clásico de influjo donatelliano hasta del dramatismo de sus obras de madurez o la distorsión de sus últimas versiones de la Pietá, antecedentes ya del Barroco.

    VALORACIÓN: Miguel Ángel pensaba que el Moisés era su creación más realista. La realización de esta obra va a ser uno de los proyectos que más ilusión despierta en el artista, de hecho llega a dirigir en persona los cortes del mármol en la propia Carrara. En un principio la diseña rectangular, con la cámara funeraria en su interior, estatuas en los frentes, con un profeta en cada esquina, pero a medida que transcurre el tiempo tiene que ir modificando su proyecto.

    FUENTES:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Mois%A9s_de_Miguel_%C3%81ngel
    http://www.iesporza.educa.aragon.es/catalogo_roma/Moises_Buonarroti.pdf
    http://arte.laguia2000.com/escultura/moises-de-miguel-angel

  6. Gabriel Mayo Alfonso dice:

    IDENTIFICACIÓN.

    La obra que se presenta es denominada como la Tumba de Julio II. Está construida aproximadamente desde 1542 hasta 1545, el autor propio de la obra no es otro que el pintor, escultor y arquitecto Miguel Ángel Bounarroti. La obra pertenece al Cinquecento. Actualmente se encuentra en la iglesia de San Pietro in Vincoli, Roma.

    DESCRIPCIÓN:

    En 1505 Miguel Ángel presentó un proyecto para realizar un monumental sepulcro para el papa Julio II.

    En origen se trataba de un conjunto exento, pero diversos problemas (los trabajos en la Capilla Sixtina y la basílica de San Pedro) interrumpieron la obra, que se reanudó en 1513, muerto ya Julio II. Para entonces el diseño cambió y se convirtió en una tumba adosada a la pared complejísima, formada por más de cuarenta esculturas y relieves en bronce. En ella se representaba a Moisés y San Pablo, junto a LIa y a Raquel. Debajo de ellos se situaban unos esclavos.

    Finalmente la obra quedó inconclusa, y hoy día solo quedan Moisés, Lia y Raquel. Los esclavos están repartidos entre el Museo de Louvre, en París y la Academia de Florencia.

    La figura de Moisés (1513-1516), en el centro de la tumba, se caracteriza por la monumentalidad, el dinamismo y el acusado contraposto. Lo representa sedente y con una actitud contrariada en el rostro, que guarda similitudes con los profetas de la Capilla Sixtina. La fiereza de la mirada y de las poderossas manos ejemplifican bien la terribilitá.

    VALORACIÓN:

    El autor de la obra fue quizás uno de los artistas más importantes de la Historia del Arte. Destacan la grandiosidad de sus figuras, las anatomías tensas y dinámicas, y la terribilitá, es decir, la expresión de las pasiones interiores hasta puntos dramáticos. Supone una auténtica ruptura con el clasicismo.

  7. Alejandro Oliva dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    Nos encontramos ante la denominada imagen Tumba de Julio II, escultura de mármol blanco, concebida para la tumba del papa Julio II, cuyo autor Miguel Ángel Buonarroti y cuya clasificación pertenece al cinquecento italiano. Se trataba de un conjunto exento, pero la ob ra fue interrumpida por diversos problemas, siendo reanudada en 1513 (muerto ya Julio II). La obra data en los años 1542-1545 y se encuentra en la iglesia de San Pedro in Víncoli. De mármol de Carrara, es una de las obras más conocidas de Miguel Angel.

    DESCRIPCIÓN:
    La estatua se representa con cuernos en la cabeza, pero se cree que esta característica viene de un error en la traducción. El diseño cambió y se convirtió en una tumba adosada a la pared complejísima, formada por más de cuarenta esculturas y relieves en bronce, en la cual se representaba a Moisés y San Pablo, junto a Lía y Raquel y debajo de estos se situaban unos esclavo. Los esclavos están repartidos entre en museo del Louvre de París y la Academia de Florencia. La figura de Moisés en el centro de la tumba se caracteriza por la monumentalidad, el dinamismo y el acusado contraposto. Lo representa sedente y coin una actitud contrariada en el rostro, en la cual guarda similitudes con los profetas de la Capilla Sixtina. La fiereza de la mirada y c¡de las poderosas manos ejemplifican bien la terrebilitá. Moisés se encuentra sentado, con una mano sujeta las tablas y con la otra se toca la larga barba, la cual suelta. La belleza de la cara tiene cierto aire de verdadero santo que dan deseos de cubrirlo con un velo translúcido de tanto esplendor.

    VALORACIÓN:
    Miguel Ángel ha dejado aquí bien claro lo que un genio como él podía hacer con un bloque de mármol y pensó que el Moisés era su creación más realista. Nos ha mostrado, una vez más su capacidad para transmitir actitudes. Miguel Ángel encargó todo el trabajo “duro” a sus discípulos, la única obra que es completamente suya es el “Moisés”, aunque retocó la mayoría de ellas. Son obra casi totalmente suya las dos mujeres que rodean a Moisés: Raquel y Lea, que simbolizan la vida contemplativa y la vida activa.

    FUENTES:
    Libro de Historia del Arte 2º de Bchillerato, Santillana
    http://es.wikipedia.org/wiki/Mois%C3%A9s_de_Miguel_%C3%81ngel
    TUMBA DE JULIO II: MOISÉS
    http://www.minube.com/rincon/la-tumba-de-julio-ii-a2348

  8. Alejandro Fdez.-Cotta Andrade dice:

    IDENTIFICACIÓN:

    En la imagen vemos al Moisés realizado por Miguel Ángel Buonarroti en 1509. Éste se consideraba, por encima de todo, escultor. Esta obra puede ser clasificada dentro de la escultura del Cinquecento. Originariamente fue concebida para la tumba del papa Julio II en la Basílica de San Pedro; el Moisés y la tumba se colocaron finalmente en la iglesia menor de San Pietro in Vincoli, Roma, tras la muerte del papa, donde se encuentra actualmente.

    DESCRIPCIÓN:

    En 1505 Miguel Ángel presentó para realizar un monumental sepulcro para el Julio II.
    En origen se trataba de un conjunto exento, pero diversos problemas (los trabajos en la Capilla Sixtina y la basílica de San Pedro) interrumpieron la obra, que se reanudó en 1513, muerto ya Julio II. Para entonces el diseño cambió y se convirtió en una tumba adosada a la pared complejísima, formada por más de cuarenta esculturas y relieves en bronce. En ella se representaba a Moisés y San Pablo, junto a Lía y a Raquel. Debajo de ellos se situaban unos esclavos. Éstos son expresión de las teorías neoplatónicas del espíritu encadenado por la materia; representa al espíritu desembarazándose del cuerpo que le esclaviza y, en estas esculturas, la materia sin desbastar ahoga y aprisiona a las figuras.
    El espíritu de la obra, sin embargo, se puede observar en la figura del Moisés, finalizado durante la reanudación del trabajo en 1513. Diseñado para ser visto desde abajo, y equilibrado por otras siete enormes formas de temática similar, el Moisés actual, en su contexto irrisorio comparado con el proyecto original, difícilmente puede tener el impacto deseado por el artista. El líder de Israel se presenta sentado, con las Tablas de la Ley debajo del brazo, mientras que con la otra mano acaricia los rizos de su barba. La imaginación puede situar esta representación de Moisés en el pasaje de éxtasis tras recibir los Mandamientos en el Monte Sinaí, mientras que, en el valle al pie del monte, el pueblo de Israel se entrega una vez más a la idolatría. De nuevo, Miguel Ángel utiliza una cabeza vuelta, concentrando una expresión de tremenda ira que se refleja también en la poderosa constitución de la estatua y a sus ojos.
    La estatua se representa con cuernos en su cabeza. Se cree que esta característica procede de un error en la traducción por parte de San Jerónimo del capítulo del Éxodo, 34:29-35. En este texto, Moisés se caracteriza por tener karan ohr panav (“un rostro del que emanaban rayos de luz”), lo que San Jerónimo en la Vulgata tradujo por cornuta esset facies sua (“su rostro era cornudo”). El error en la traducción es posible debido a que la palabra “karan” en hebreo puede significar “rayo” o “cuerno”. Cuando Miguel Ángel esculpió el Moisés el error de traducción había sido advertido, y los artistas de la época había sustituido, en la representación de Moisés, los cuernos por dos rayos de luz. No obstante Miguel Ángel prefirió mantener la iconografía anterior.
    La relevancia de los detalles del cuerpo y de los pliegues de los ropajes, que provocan cierta tensión psíquica, se puede apreciar estudiando minuciosamente la escultura: la protuberancia de los músculos, la hinchazón de las venas, las grandes piernas, pesadas al empezar a moverse. Tal y como afirma un escritor, si este titán se levantara, el mundo se rompería en pedazos. Miguel Ángel lleva la cólera sagrada de Moisés hasta su punto más álgido. Sin embargo, la contiene, puesto que los pasionales seres del artista tienen prohibida la liberación de sus energías. Es una representación neoplatónica, la parte derecha está estable, es la parte divina, por donde le viene la inspiración, en contraposición la parte izquierda es la parte por donde le viene el peligro y el mal. Está tenso, viendo como su pueblo ha caído en la idolatría. Tiene cuatro elementos neoplatónicos, la tierra, representada en la pierna con los pliegues de la ropa a modo de cueva. El aire cuando respira, se percibe en las aletas de su nariz, que se expanden. El agua representada en sus barbas a modo de cascada. El fuego representados con esos “cuernos” (en pintura era fácil de representar, con una luz detrás del personaje, pero en escultura tuvo que emplear este artificio).

    VALORACIÓN:

    La figura destaca por su monumentalidad, el dinamismo, el acusado contraposto. Su actitud contrariada guarda relaciones con los profetas de la Capilla Sixtina. La fiereza de la mirada y de las poderosas manos ejemplifican bien la terribilitá.
    Miguel Ángel pensaba que el Moisés era su creación más realista. La leyenda cuenta que, al acabarlo, el artista golpeó la rodilla derecha de la estatua y le dijo “¿porque no me hablas?”, sintiendo que la única cosa que faltaba por extraer del mármol era la propia vida. En la rodilla se puede encontrar la marca de Miguel Ángel al golpear a su Moisés.
    El trabajo de Miguel Ángel inspiró otra estatua de Moisés en la Fontana dell’Acqua Felice, pero ésta de muy discreta calidad.

    FUENTES:

    -AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Páginas 230-232.
    -http://es.wikipedia.org/wiki/Mois%C3%A9s_de_Miguel_%C3%81ngel

  9. Luis Fernando Lopez dice:

    IDENTIFICACIÓN:

    En la imagen podemos ver una escultura renacentista del siglo XVI, perteneciente a la etapa de Cinquecento en Italia. Es la figura central de la tumba del Papa Julio II, que se encuentra en la iglesia de San Pedro in Víncoli, en Roma. Fue en 1505 cuando Miguel Ángel recibió el que debía ser el encargo de más importancia de toda su carrera, el sepulcro para el papa Julio II. Un proyecto de dimensiones colosales, fue el coste de proyectos paralelos lo que obligó a ir retrasando la ejecución del conjunto escultórico del mausoleo. Miguel Ángel trabajo en el sepulcro durante cuarenta años y finalmente la obra no se acabó hasta 1545 y sólo las figuras de Moisés, Lía y Raquel son obra de Miguel Ángel.

    DESCRIPCIÓN:

    En origen se trataba de un conjunto exento, con más de cuarenta estatuas de mármol y relieves de bronce, destinados a venerar la obra del Papa. Sin embargo, otros proyectos de gran envergadura, como la construcción de la basílica de San Pedro y los frescos interrumpieron la obra. Tras la muerte de Julio II en 1513, se reanudó la construcción y se cambió el proyecto, pasando de ser un sepulcro exento a un sepulcro-retablo adosado al muro con una notable reducción del número de figuras.

    La figura de Moisés en el centro de la tumba se caracteriza por la monumentalidad, el dinamismo y el acusado contraposto. Lo representa sedente y con una actitud contrariada en el rostro, la fiereza de la mirada y de las poderosas manos ejemplifican bien la terribilitá.

    Con esta compleja composición, el artista sugiere el movimiento en potencia; los músculos están en tensión, pero no hay movimiento en acto. Consigue que este coloso no resulte pesado, sino grandioso. Capta el instante en que Moisés vuelve la cabeza y va a levantarse, lleno de furia ante la infidelidad de su pueblo. Esta ira, la “terribilitá”, que le embarga se expresa en su rostro.

    VALORACIÓN:

    La trayectoria de Miguel Ángel atraviesa distintas etapas artísticas: a) Juvenil (1491-1505), muy clasicista. b) Madurez (1505-1534), tendencias manieristas y empieza a disolverse el ideal estético clasicista. c) Vejez (1548-1564), en que consuma la ruptura y busca la expresión de la Idea.

    La obra, el Moisés, es de su segunda etapa, algunos han querido ver en el Moisés un retrato idealizado del propio escultor o del Papa Julio II, temible guerrero y líder espiritual, al igual que el profeta bíblico. Otros piensan que puede ser un símbolo de los elementos que componen la Naturaleza. Para Miguel Ángel podría simbolizar la fusión de la vida activa y la contemplativa, según el ideal neoplatónico.

    FUENTES:

    (1).- http://enelvallearte.blogspot.com.es/2009/02/la-tumba-de-julio-ii.html
    (2).- AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Página 228 y 232.

  10. jose antonio herrera dice:

    IDENTIFICACIÓN:

    El Moisés es una escultura renacentista del siglo XVI, pertenenciente a la etapa del Cinquecento en Italia obra de Miguel Ángel Buonarroti (1513-1515), centrada en la figura bíblica de Moisés. Está realizada en mármol blanco de carrara. Es la figura central de la tumba del Papa Julio II en la Basílica de San Pedro in Vincoli, en la zona del Esquilino (Roma).

    DESCRIPCIÓN:

    Se trata de una escultura exenta o de bulto redondo, de cuerpo entero y sedente, aunque dada la configuración del sepulcro (tipo fachada adherido al muro), la obra sólo puede ser contemplada frontalmente.
    El tema es bíblico: el profeta Moisés, al regresar de su estancia de cuarenta días en el monte Sinaí, portando bajo el brazo las Tablas de la Ley para enseñárselas a los israelitas, contempla horrorizado cómo éstos han abandonado el culto de Jehová y están adorando al Becerro de Oro.
    El modelado es perfecto; Miguel Ángel ha tratado el mármol, su material predilecto, como si fuera la más dócil plastilina.
    El estudio anatómico es de un naturalismo asombroso. El mármol blanco pulido deja resbalar la luz. Las ropas caen en pliegues donde juegan luces y sombras dando a la figura volumen.
    La composición, muy estudiada, es cerrada, clásica; se estructura en un eje vertical desde la cabeza hasta el pliegue formado entre las piernas del profeta, cuya figura queda enmarcada por dos líneas rectas verticales en los extremos. Existe un ligero contrapposto marcado por el giro de la cabeza y la simétrica composición entre brazo izquierdo hacia arriba y derecho hacia abajo, así como pierna izquierda hacia fuera y derecha hacia dentro.
    Las líneas rectas quedan dulcificadas y compensadas por dos líneas curvas paralelas: la que forma la larga y ensortijada barba hasta el brazo izquierdo, y la iniciada en el brazo derecho estirado hasta la pierna izquierda.

    VALORACIÓN:

    Posiblemente sea producto no sólo de su propia evolución personal, sino también de la influencia que sobre él, ejerció el descubrimiento del grupo helenístico del Laocoonte.

    Podemos ver en esta escultura las características del estilo renacentista: búsqueda de la belleza, acentuado naturalismo, interés por la figura humana y su anatomía, tal como corresponde a la cultura antropocéntrica del periodo humanista, al igual que en la Antigüedad clásica: composiciones equilibradas, armoniosas, movimiento en potencia, perfección técnica.

    FUENTES:
    http://www.vigoenfotos.com/roma/miguel_angel_moises_1.html#.UUjxsReZZx1
    http://tom-historiadelarte.blogspot.com.es/2011/02/analisis-del-moises-de-miguel-angel.html

  11. Adrian Quintanilla Lopez dice:

    IDENTIFICACION:
    El Moisés es una escultura de mármol blanco y fue realizada en 1509, obra de Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564), centrada en la figura bíblica de Moisés. Originariamente concebida para la tumba del papa Julio II en la Basílica de San Pedro, el Moisés y la tumba se colocaron finalmente en la iglesia menor de San Pietro in Vincoli, en la zona del Esquilino, tras la muerte del papa. La familia della Rovere, de la que el papa procedía, fueron los mecenas de esta iglesia, y el mismo papa había sido cardenal titular antes de su nombramiento como representante del Vaticano. Pertenece a la escultura del Cinquecento.
    DESCRIPCION:
    La tumba de Julio II, una estructura colosal que debía dar a Miguel Ángel el suficiente espacio para sus seres superhumanos y trágicos, se convirtió en una de las grandes decepciones de la vida del artista cuando el papa, sin ofrecer explicación alguna, interrumpió las donaciones, posiblemente desviando dichos fondos a la reconstrucción de San Pedro por parte de Donato Bramante. El proyecto original estaba formado por una estructura independiente, sin apoyo, de tres niveles, con aproximadamente 40 estatuas. Tras la muerte del papa en 1513, la escala del proyecto se redujo paulatinamente hasta que, en 1542, un contrato final especificó una tumba con un muro sencillo y con menos de un tercio de las figuras incluidas en el proyecto original.

    El espíritu de la obra, sin embargo, se puede observar en la figura del Moisés, finalizado durante una de las reanudaciones del trabajo en 1513. Diseñado para ser visto desde abajo, y equilibrado por otras siete enormes formas de temática similar, el Moisés actual, en su contexto irrisorio comparado con el proyecto original, difícilmente puede tener el impacto deseado por el artista. El líder de Israel se presenta sentado, con las Tablas de la Ley debajo del brazo, mientras que con la otra mano acaricia los rizos de su barba. La imaginación puede situar esta representación de Moisés en el pasaje de éxtasis tras recibir los Mandamientos en el Monte Sinaí, mientras que, en el valle al pie del monte, el pueblo de Israel se entrega una vez más a la idolatría. De nuevo, Miguel Ángel utiliza una cabeza vuelta, concentrando una expresión de tremenda ira que se refleja también en la poderosa constitución de la estatua y a sus ojos.

    La relevancia de los detalles del cuerpo y de los pliegues de los ropajes, que provocan cierta tensión psíquica, se puede apreciar estudiando minuciosamente la escultura: la protuberancia de los músculos, la hinchazón de las venas, las grandes piernas, pesadas al empezar a moverse. Tal y como afirma un escritor, si este titán se levantara, el mundo se rompería en pedazos. Miguel Ángel lleva la cólera sagrada de Moisés hasta su punto más álgido. Sin embargo, la contiene, puesto que los pasionales seres del artista tienen prohibida la liberación de sus energías. Es una representación neoplatónica, la parte derecha está estable, es la parte divina, por donde le viene la inspiración, en contraposición la parte izquierda es la parte por donde le viene el peligro y el mal. Está tenso, viendo como su pueblo ha caído en la idolatría. Tiene cuatro elementos neoplatónicos, la tierra, representada en la pierna con los pliegues de la ropa a modo de cueva. El aire cuando respira, se percibe en las aletas de su nariz, que se expanden. El agua representada en sus barbas a modo de cascada. El fuego representados con esos “cuernos” (en pintura era fácil de representar, con una luz detrás del personaje, pero en escultura tuvo que emplear este artificio). La sangre fluye de manera contenida, parece que está a apunto de estallar y empezar a gritar, frunce el ceño, su psique se puede captar a través de su gesto y su mirada,podemos ver su pensamiento, es un trabajo psicológico muy estudiado.

    La estatua se representa con cuernos en su cabeza. Se cree que esta característica procede de un error en la traducción por parte de San Jerónimo del capítulo del Éxodo, 34:29-35. En este texto, Moisés se caracteriza por tener karan ohr panav (“un rostro del que emanaban rayos de luz”), lo que San Jerónimo en la Vulgata tradujo por cornuta esset facies sua (“su rostro era cornudo”). El error en la traducción es posible debido a que la palabra “karan” en hebreo puede significar “rayo” o “cuerno”. Cuando Miguel Ángel esculpió el Moisés el error de traducción había sido advertido, y los artistas de la época había sustituido, en la representación de Moisés, los cuernos por dos rayos de luz. No obstante Miguel Ángel prefirió mantener la iconografía anterior.

    VALORACIÓN:
    Miguel Ángel pensaba que el Moisés era su creación más realista. La leyenda cuenta que, al acabarlo, el artista golpeó la rodilla derecha de la estatua y le dijo “¿porque no me hablas?”, sintiendo que la única cosa que faltaba por extraer del mármol era la propia vida. En la rodilla se puede encontrar la marca de Miguel Ángel al golpear a su Moisés.

    El trabajo de Miguel Ángel inspiró otra estatua de Moisés en la Fontana dell’Acqua Felice, pero ésta de muy discreta calidad.

    FUENTE:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Mois%C3%A9s_de_Miguel_%C3%81ngel

  12. Alejandro Fernández Muñoz dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    El Moisés es una escultura de mármol blanco y fue realizada en 1509, obra de Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564), centrada en la figura bíblica de Moisés. Originariamente concebida para la tumba del papa Julio II en la Basílica de San Pedro, el Moisés y la tumba se colocaron finalmente en la iglesia menor de San Pietro in Vincoli, en la zona del Esquilino, tras la muerte del papa. La familia della Rovere, de la que el papa procedía, fueron los mecenas de esta iglesia, y el mismo papa había sido cardenal titular antes de su nombramiento como representante del Vaticano.

    DESCRIPCION:
    La tumba de Julio II, una estructura colosal que debía dar a Miguel Ángel el suficiente espacio para sus seres superhumanos y trágicos, se convirtió en una de las grandes decepciones de la vida del artista cuando el papa, sin ofrecer explicación alguna, interrumpió las donaciones, posiblemente desviando dichos fondos a la reconstrucción de San Pedro por parte de Donato Bramante. El proyecto original estaba formado por una estructura independiente, sin apoyo, de tres niveles, con aproximadamente 40 estatuas. Tras la muerte del papa en 1513, la escala del proyecto se redujo paulatinamente hasta que, en 1542, un contrato final especificó una tumba con un muro sencillo y con menos de un tercio de las figuras incluidas en el proyecto original.
    El espíritu de la obra, sin embargo, se puede observar en la figura del Moisés, finalizado durante una de las reanudaciones del trabajo en 1513. Diseñado para ser visto desde abajo, y equilibrado por otras siete enormes formas de temática similar, el Moisés actual, en su contexto irrisorio comparado con el proyecto original, difícilmente puede tener el impacto deseado por el artista. El líder de Israel se presenta sentado, con las Tablas de la Ley debajo del brazo, mientras que con la otra mano acaricia los rizos de su barba. La imaginación puede situar esta representación de Moisés en el pasaje de éxtasis tras recibir los Mandamientos en el Monte Sinaí, mientras que, en el valle al pie del monte, el pueblo de Israel se entrega una vez más a la idolatría. De nuevo, Miguel Ángel utiliza una cabeza vuelta, concentrando una expresión de tremenda ira que se refleja también en la poderosa constitución de la estatua y a sus ojos.
    La relevancia de los detalles del cuerpo y de los pliegues de los ropajes, que provocan cierta tensión psíquica, se puede apreciar estudiando minuciosamente la escultura: la protuberancia de los músculos, la hinchazón de las venas, las grandes piernas, pesadas al empezar a moverse. Tal y como afirma un escritor, si este titán se levantara, el mundo se rompería en pedazos. Miguel Ángel lleva la cólera sagrada de Moisés hasta su punto más álgido. Sin embargo, la contiene, puesto que los pasionales seres del artista tienen prohibida la liberación de sus energías. Es una representación neoplatónica, la parte derecha está estable, es la parte divina, por donde le viene la inspiración, en contraposición la parte izquierda es la parte por donde le viene el peligro y el mal. Está tenso, viendo como su pueblo ha caído en la idolatría. Tiene cuatro elementos neoplatónicos, la tierra, representada en la pierna con los pliegues de la ropa a modo de cueva. El aire cuando respira, se percibe en las aletas de su nariz, que se expanden. El agua representada en sus barbas a modo de cascada. El fuego representados con esos “cuernos” (en pintura era fácil de representar, con una luz detrás del personaje, pero en escultura tuvo que emplear este artificio). La sangre fluye de manera contenida, parece que está a apunto de estallar y empezar a gritar, frunce el ceño, su psique se puede captar a través de su gesto y su mirada,podemos ver su pensamiento, es un trabajo psicológico muy estudiado. Miguel Ángel pensaba que el Moisés era su creación más realista.
    La estatua se representa con cuernos en su cabeza. Se cree que esta característica procede de un error en la traducción por parte de San Jerónimo del capítulo del Éxodo, 34:29-35. En este texto, Moisés se caracteriza por tener karan ohr panav (“un rostro del que emanaban rayos de luz”), lo que San Jerónimo en la Vulgata tradujo por cornuta esset facies sua (“su rostro era cornudo”). El error en la traducción es posible debido a que la palabra “karan” en hebreo puede significar “rayo” o “cuerno”. Cuando Miguel Ángel esculpió el Moisés el error de traducción había sido advertido, y los artistas de la época había sustituido, en la representación de Moisés, los cuernos por dos rayos de luz. No obstante Miguel Ángel prefirió mantener la iconografía anterior.

    VALORACIÓN:
    Así que el Moisés es la historia de varias frustraciones: la del Papa que no vio su tumba acabada, la del propio personaje que asistió a los pecados de su pueblo y la del propio artista que lo talló cuando tenía 40 años, en plena madurez, pero que no lo vio colocado en su sitio definitivo hasta que no había alcanzado los 70, muy lejos de su proyecto original.
    Nada de eso importa. Miguel Ángel ha dejado aquí bien claro lo que un genio como él podía hacer con un bloque de mármol. Nos ha mostrado, una vez más su capacidad para transmitir actitudes; terribilitá, en este caso. Lo que nos pasa a todos muchas veces a lo largo de la vida. El artista conocía bien la psicología humana.
    La leyenda cuenta que, al acabarlo, el artista golpeó la rodilla derecha de la estatua y le dijo “¿porque no me hablas?”, sintiendo que la única cosa que faltaba por extraer del mármol era la propia vida. En la rodilla se puede encontrar la marca de Miguel Ángel al golpear a su Moisés.
    El trabajo de Miguel Ángel inspiró otra estatua de Moisés en la Fontana dell’Acqua Felice, pero ésta de muy discreta calidad.

    FUENTES:
    (1) http://es.wikipedia.org/wiki/Mois%C3%A9s_de_Miguel_%C3%81ngel
    (2) http://aprendersociales.blogspot.com.es/2008/02/el-moiss-de-miguel-ngel.html