MATRIMONIO ARNOLFINI

Identifica la obra. Describe la técnica pictórica; analiza la composición de las figuras y elementos decorativos que aparecen; explica el significado de los objetos y símbolos presentes y su relación con el tema. Valora la obra. Menciona las fuentes que utilices.
 
IDENTIFICACIÓN:

Nos encontramos ante el Retrato de Giovanni Arnolfini  y su esposa (rico mercader que, junto a su esposa Jeanne Cenami, se establecieron y prosperaron  en Brujas, entre 1440-1472), también conocido como Matrimonio Arnolfini, perteneciente a la pintura del arte Gótico concretamente al periodo gótico-flamenco. En cuanto a su datación se puede decir que por el periodo se concreta en 1434, su autor es Jan van Eyck representante de la pintura flamenca y pintor oficial de el duque de Borgoña. Su ubicación de encuentra en la “National Gallery” de Londres. DESCRIPCIÓN: El famoso cuadro de los Arnolfini nos presenta a la pareja en el momento de contraer matrimonio. Ambos personajes, retratados en primer plano, se sitúan en una estancia con suelo de madera, e iluminada por una ventana que se abre a la izquierda. A los pies de la pareja aparece un perro y, en un segundo plano pueden observarse la esquina de una alfombra y el dosel de una cama. En el centro de la composición figura una lámpara que cuelga del techo y, en la pared del fondo, un espejo en el que se refleja todo el contenido de la habitación. A su izquierda cuelgan unos rosarios y, sobre el marco, encontramos una inscripción en latín, en caracteres góticos, con el siguiente texto: “Johannes de Eyck fuit hic, 1434″ (Jan van Eyck estuvo aquí, 1434).

Giovanni Arnolfini aparece retratado en actitud seria, ricamente ataviado en color oscuro, con capa y amplio sombrero. Su mano derecha, levantada, parece jurar o bendecir, mientras la izquierda sostiene la de su esposa Giovanna, también ricamente vestida en color verde vivo, con velo blanco. Su abultado vientre, sobre el que apoya su otra mano, parece manifestar con claridad que se encuentra embarazada. Algunos de los objetos que figuran el cuadro, así como la propia ambientación de la escena, aluden a la riqueza del mercader Arnolfini: la ropa, el mobiliario, la alfombra, la decoración de la estancia o la presencia de naranjas junto a la ventana lo que, dada su procedencia del sur de Europa, puede considerarse un verdadero lujo en la Flandes del siglo XV.

Los dos pares de zuecos (los de ella, junto a la cama; los de él, en primer plano, a la izquierda) relacionan a los esposos con el hogar y el hecho de que los supongamos descalzos alude a una idea de fertilidad, muy común en la época en la que el cuadro fue pintado. Los colores predominantes son también claramente simbólicos: mientras el verde alude a la fertilidad, el rojo lo hace a la pasión. El perro es una alusión evidente a la idea de fidelidad dentro del matrimonio. La lámpara, en la cual sólo encontramos una vela encendida (cuya luz pasaría desapercibida en pleno día), es una clara referencia a Jesucristo y, al mismo tiempo, viene a representar también la llama del amor, que puede consumirse. Los rosarios, situados a la izquierda del espejo, aluden a la necesidad de perseverar en la oración. El espejo, de forma circular, y en cuyo marco se nos muestran diez de las catorce estaciones del Viacrucis, muestra la escena de la habitación desde una perspectiva inversa, pudiéndose apreciar la parte trasera de la pareja, así como la presencia de otras dos personas, las cuales podrían asistir como testigos a una ceremonia para la cual, en aquella época, no era necesario un sacerdote. Por tanto, el espejo contendría el elemento esencial para identificar correctamente la escena representada: un enlace matrimonial en presencia de testigos, uno de los cuales podría ser el propio pintor.

VALORACIÓN:

Debe insertarse esta obra dentro de la amplia producción del autor, entre la que destacan especialmente el políptico de la adoración del cordero místico (conservado en la catedral de San Bavón, Gante), la Virgen del canónigo van der Paele, así como numerosos retratos de personajes de la época, entre los cuales conocemos otro que efectuó a Giovanni Arnolfini. Van Eyck es considerado como el mejor representante de esta escuela de primitivos flamencos y, durante mucho tiempo se pensó que había sido él quien inventó la técnica de la pintura al óleo. Hoy se cree más bien que la perfeccionó, de manera que su pincelada, de secado más lento, le permitía representar con mayor exactitud las figuras de sus cuadros. De este modo, esta pequeña obra es una síntesis de todas las características de la escuela: minuciosidad, interés por el color, naturalismo y estudio de la perspectiva. Finalmente, la colocación del espejo en el fondo de la escena supone una verdadera innovación en el mundo de la pintura, pensándose que esta obra influyó decisivamente en otros cuadros que emplean el mismo recurso, como ocurre en las Meninas de Velázquez.

FUENTES:

http://es.wikipedia.org/wiki/Giovanni_Arnolfini

http://es.wikipedia.org/wiki/Retrato_de_Giovanni_Arnolfini_y_su_esposa

AUTOR: José Manuel Oliva Estudillo

9 respuestas a MATRIMONIO ARNOLFINI

  1. javi carmona dice:

    IDENTIFICACIÓN.
    Esta obra corresponde con la tabla del Matrimonio Arnolfini, un retablo encargado por el esposo, rico comerciante burgués. Esta obra fue realizada hacia 1434. Se clasifica dentro de la pintura gótica flamenca, el cual durante el siglo XV se desarrolló una pintura relacionada con el auge de la burguesía comerciante. Fue realizada por Jan van Eyck, máximo representante del la pintura flamenca y se encuentra en la National Gallery, Londres.
    DESCRIPCIÓN.
    Los personajes, dispuestos de pie, aparecen en el interior de una habitación. La perspectiva espacial está marcada por las líneas del suelo, de las vigas, de la ventana y del dosel de la cama que confluyen hacia el interior.
    En primer término aparece el perro y las vestiduras recogidas en el suelo. A continuación se sitúan los protagonistas. Detrás de estos hay un espacio marcado por la luz que entra por la ventana y, al fondo, la pared de la habitación cierra la representación. Sin embargo, el espacio no acaba aquí, sino que se prolonga a través des espejo colgado en la pared. Mediante este espejo, el espectador tiene dos visiones distintas de un mismo espacio y tiempo.
    El propio Van Eyck firmó y dató la obra en la pared del fondo, sobre es espejo, a modo de testimonio.
    VALORACIÓN.
    A pesar de la imitación de la realidad, el retrato está cargado de simbolismos como la vela encendida en la lámpara, los zapatos, el perro, etc., todos relacionados con el contrato matrimonial.
    El dominio y virtuosismo técnico se hacen patentes al observar pequeños detalles, como las escenas de la Pasión de Cristo del marco del espejo o el pelaje del perrito, pintado pelo a pelo.
    FUENTES.
    – AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Página 188.

  2. Alejandro Oliva Medina dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    La imagen que vemos es la denominada Matrimonio Arnolfini, retrato encargado por el esposo, rico comerciante burgués. Fechado o datado en el año 1434, se encuentra en la National Gallery situado en Londres, cuyo autor es el pintor flamenco Jan Van Eyck, pintor de Felipe el Bueno, duque de Borgoña y pertenece a la pintura gótica flamenca, desarrolada en Flandes en el siglo XV.
    DESCRIPCIÓN:
    Los personajes aparecen en el interior de una habitación, cuya perspectiva es marcada por las líneas del suelo, de las vigas, de la ventana y del dosel de la cama que confluyen hacia el interior. El esposo bendice a su mujer que le ofrece su mano derecha mientras pone la mano izquierda en su vientre. La minuciosidad de Jan Van Eyck permite identificar no sólo las figuras reflejadas, sino también los adornos del espejo. En el primer plano aparece el perro y las vestiduras recogidas en el suelo, detrás de los protagonistas hay un espacio marcado por la luz que entra de la ventana y al fondo la pared de la habitación cierra la representación. Pero el espacio no acaba aquí, sino que sigue a través del espejo que se encuentra colgado en la pared. La pose de estos resulta teatral y ceremoniosa. Casi todos los elementos que aparecen tienen algo que ver simbólicamente con la escena, pero Jan Van Eyck los pinta como accesorios totalmente casuales esparcidos por la habitación. El retrato está cargado de simbolismos como la vela encendida en la lámpara o los zapatos, todo relacionado con el contrato matrimonial.
    VALORACIÓN:
    El propio Van Eyck firmó y dató la obra en la pared del fondo, a modo testimonio. Es uno de los primeros retratos de tema no hagiográfico que se conservan y una informativa escena costumbrista, el dominio y virtuosismo técnico se hacen patentes al observar pequeños detalles. Es un cuadro lleno de enigmas así como de bellezas y es considerado una de las obras más importantes de este autor.
    FUENTES:
    – Libro de Historia del Arte 2º Bachillerato, Santillana.
    http://es.wikipedia.org/wiki/Retrato_de_Giovanni_Arnolfini_y_su_esposa
    http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/obras/21.htm

  3. José Manuel Oliva Estudillo dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    Nos encontramos ante el Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa (rico mercader que, junto a su esposa Jeanne Cenami, se establecieron y prosperaron en Brujas, entre 1440-1472), también conocido como Matrimonio Arnolfini, perteneciente a la pintura del arte Gótico concretamente al periodo gótico-flamenco. En cuanto a su datación se puede decir que por el periodo se concreta en 1434, su autor es Jan van Eyck representante de la pintura flamenca y pintor oficial de el duque de Borgoña. Su ubicación de encuentra en la “National Gallery” de Londres.
    DESCRIPCIÓN:
    El famoso cuadro de los Arnolfini nos presenta a la pareja en el momento de contraer matrimonio. Ambos personajes, retratados en primer plano, se sitúan en una estancia con suelo de madera, e iluminada por una ventana que se abre a la izquierda. A los pies de la pareja aparece un perro y, en un segundo plano pueden observarse la esquina de una alfombra y el dosel de una cama. En el centro de la composición figura una lámpara que cuelga del techo y, en la pared del fondo, un espejo en el que se refleja todo el contenido de la habitación. A su izquierda cuelgan unos rosarios y, sobre el marco, encontramos una inscripción en latín, en caracteres góticos, con el siguiente texto: “Johannes de Eyck fuit hic, 1434” (Jan van Eyck estuvo aquí, 1434).

    Giovanni Arnolfini aparece retratado en actitud seria, ricamente ataviado en color oscuro, con capa y amplio sombrero. Su mano derecha, levantada, parece jurar o bendecir, mientras la izquierda sostiene la de su esposa Giovanna, también ricamente vestida en color verde vivo, con velo blanco. Su abultado vientre, sobre el que apoya su otra mano, parece manifestar con claridad que se encuentra embarazada.
    Algunos de los objetos que figuran el cuadro, así como la propia ambientación de la escena, aluden a la riqueza del mercader Arnolfini: la ropa, el mobiliario, la alfombra, la decoración de la estancia o la presencia de naranjas junto a la ventana lo que, dada su procedencia del sur de Europa, puede considerarse un verdadero lujo en la Flandes del siglo XV.

    Los dos pares de zuecos (los de ella, junto a la cama; los de él, en primer plano, a la izquierda) relacionan a los esposos con el hogar y el hecho de que los supongamos descalzos alude a una idea de fertilidad, muy común en la época en la que el cuadro fue pintado. Los colores predominantes son también claramente simbólicos: mientras el verde alude a la fertilidad, el rojo lo hace a la pasión. El perro es una alusión evidente a la idea de fidelidad dentro del matrimonio. La lámpara, en la cual sólo encontramos una vela encendida (cuya luz pasaría desapercibida en pleno día), es una clara referencia a Jesucristo y, al mismo tiempo, viene a representar también la llama del amor, que puede consumirse. Los rosarios, situados a la izquierda del espejo, aluden a la necesidad de perseverar en la oración. El espejo, de forma circular, y en cuyo marco se nos muestran diez de las catorce estaciones del Viacrucis, muestra la escena de la habitación desde una perspectiva inversa, pudiéndose apreciar la parte trasera de la pareja, así como la presencia de otras dos personas, las cuales podrían asistir como testigos a una ceremonia para la cual, en aquella época, no era necesario un sacerdote. Por tanto, el espejo contendría el elemento esencial para identificar correctamente la escena representada: un enlace matrimonial en presencia de testigos, uno de los cuales podría ser el propio pintor.

    VALORACIÓN:
    Debe insertarse esta obra dentro de la amplia producción del autor, entre la que destacan especialmente el políptico de la adoración del cordero místico (conservado en la catedral de San Bavón, Gante), la Virgen del canónigo van der Paele, así como numerosos retratos de personajes de la época, entre los cuales conocemos otro que efectuó a Giovanni Arnolfini. Van Eyck es considerado como el mejor representante de esta escuela de primitivos flamencos y, durante mucho tiempo se pensó que había sido él quien inventó la técnica de la pintura al óleo. Hoy se cree más bien que la perfeccionó, de manera que su pincelada, de secado más lento, le permitía representar con mayor exactitud las figuras de sus cuadros. De este modo, esta pequeña obra es una síntesis de todas las características de la escuela: minuciosidad, interés por el color, naturalismo y estudio de la perspectiva. Finalmente, la colocación del espejo en el fondo de la escena supone una verdadera innovación en el mundo de la pintura, pensándose que esta obra influyó decisivamente en otros cuadros que emplean el mismo recurso, como ocurre en las Meninas de Velázquez.
    FUENTES:
    (1) http://es.wikipedia.org/wiki/Giovanni_Arnolfini
    (2) http://es.wikipedia.org/wiki/Retrato_de_Giovanni_Arnolfini_y_su_esposa

  4. Gabriel Mayo Alfonso dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    Nos encontramos ante el Matrimonio Arnolfini, obra muy destacada de la pintura gótica flamenca, cuyo máximo representante y autor de la obra es Jan van Eyck. Eyck fue pintor de Felipe el Bueno, duque de Borgoña, para quien realizó misiones diplomáticas en España y Portugal. La obra está realizada aproximadamente hacía el año 1434, Siglo XV. La tabla del Matrimonio Arnolfini es un retrato encargado por el esposo, rico comerciante burgués. Se encuentra en el National Gallery, de Londres.
    DESCRIPCIÓN:
    Los personajes, dispuestos en pie, parecen en el interior de una habitación. La perspectiva espacial está marcada por las líneas del suelo, de las vigas, de la ventana y del dosel de la cama que confluyen hacia el interior.
    En primer término aparecen el perro y las vestiduras recogidas en el suelo. A continuación se sitúan los protagonistas. Detrás de estos hay un espacio marcado por la luz que entra por la ventana y, al fondo, la pared de la habitación cierra la representación. Sin embargo, el espacio no acaba aquí, sino que se prolonga a través del espejo colgado en la pared. Mediante ese espejo, el espectador tiene dos visiones distintas de un mismo espacio y tiempo.
    Cabe destacar la aparición de las escenas de la Pasión de Cristo del marco del espejo, así como el pelaje del perro pintado pelo a pelo.
    A pesar de la imitación de la realidad, el retrato está cargado de simbolismos como la vela encendida en la lámpara, los zapatos, el perro, etc., todos relacionados con el contrato matrimonial.
    El propio Van Eyck firmó y dató la obra en la pared del fondo, sobre el espejo, a modo de testimonio.
    VALORACIÓN:
    Es la obra más importante de la pintura gótica flamenca. Eyck fue pintor de Felipe el Bueno, duque de Borgoña, para quien realizó misiones diplomáticas en España y Portugal. Intenta reflejar la realidad tal y como la percibe el ojo humano, por eso da tanta importancia a los detalles y al espacio tridimensional, su perspectiva no se basa en las matemáticas, sino en aspectos lumínicos y atmosféricos tratados de mantera intuitiva. El dominio y virtuosismo técnico se hacen patentes al observar pequeños detalles. Otra obra importante de este autor, aparte del Matrimonio Arnolfili fue la Adoración del Cordero al Místico.
    FUENTES:
    AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Páginas 187 y 188.

  5. jose antonio herrera portillo dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    Nos encontramos ante El matrimonio de Arnolfini, encargado por el esposo, rico comerciante burgués, a Jan van Eyck (más célebre pintor de los Primitivos Flamencos) en el año 1434. En esta pintura representa al rico mercader Giovanni Arnolfini y a su esposa Jeanne Cenami, que se establecieron y prosperaron en la ciudad de Brujas entre 1420 y 1472. Anteriormente, esta obra se encontraba en Madrid, concretamente en el Palacio Real de Madrid, pero en 1813 desapareció misteriosamente. Actualmente, esta pintura se encuentra desde 1842 en la National Gallery de Londres. Pertenece al estilo de los primitivos flamencos.
    DESCRIPCIÓN:

    Los personajes, dispuestos de pie, aparecen en el interior de una habitación. La perspectiva espacial está marcada por las líneas del suelo, de las vigas, de la ventana y del dosel de la cama que confluyen hacia el interior. El Marido con expresión grave está bendiciendo a su mujer. Ella aparece con la mano sobre su abultado vientre, aludiendo a la fertilidad como finalidad del matrimonio.
    En primer término aparece el perro y las vestiduras recogidas en el suelo. A continuación se sitúan los protagonistas. Detrás de estos hay un espacio marcado por la luz que entra por la ventana y, al fondo, la pared de la habitación cierra la representación. Sin embargo, el espacio no acaba aquí, sino que se prolonga a través del espejo colgado en la pared. Mediante este espejo, el espectador tiene dos visiones distintas de un mismo espacio y tiempo.

    VALORACIÓN:
    El matrimonio Arnolfini es por estas y otras muchas razones uno de los más representativos de la pintura flamenca y un hito de la pintura . En la atención a los efectos lumínicos creados en el interior de la habitación podríamos ver un lejano precedente de pintores posteriores como el barroco holandés Vermeer. La obra es un fiel reflejo de las características estilísticas de los primitivos flamencos y, sobre todo, es un compendio del estilo de su autor. En su composición sobresalen: la minuciosidad, el deleite en la reproducción de objetos, el naturalismo y la preocupación por la luz y la perspectiva. El dominio y virtuosismo técnico se hacen patentes al observar pequeños detalles, como las escenas de la Pasión de Cristo del marco del espejo. Esta obra se caracteriza por la minuciosidad de los detalles.
    FUENTES:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Retrato_de_Giovanni_Arnolfini_y_su_esposa
    AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Página 188.

  6. Javier Infantes Román dice:

    DESCRIPCIÓN:
    Los personajes, dispuestos en pie, parecen en el interior de una habitación. La perspectiva espacial está marcada por las líneas del suelo, de las vigas, de la ventana y del dosel de la cama que confluyen hacia el interior.
    En primer término aparecen el perro y las vestiduras recogidas en el suelo. A continuación se sitúan los protagonistas. Detrás de estos hay un espacio marcado por la luz que entra por la ventana y, al fondo, la pared de la habitación cierra la representación. Sin embargo, el espacio no acaba aquí, sino que se prolonga a través del espejo colgado en la pared. Mediante ese espejo, el espectador tiene dos visiones distintas de un mismo espacio y tiempo.
    Cabe destacar la aparición de las escenas de la Pasión de Cristo del marco del espejo, así como el pelaje del perro pintado pelo a pelo.
    A pesar de la imitación de la realidad, el retrato está cargado de simbolismos como la vela encendida en la lámpara, los zapatos, el perro, etc., todos relacionados con el contrato matrimonial.
    El propio Van Eyck firmó y dató la obra en la pared del fondo, sobre el espejo, a modo de testimonio.

    VALORACIÓN:
    Llama la atención el realismo óptico basado en la minuciosidad microscópica y en una magistral captación de la luz y la perspectiva, la quietud y, sobre todo, el orgullo por el bienestar material que han logrado, y por sus pequeñas posesiones: la lámpara, los muebles finamente tallados, la ropa… Éste es un aspecto muy llamativo en esta obra; ya que aparecen infinidad de objetos sin motivo aparente.
    La obra es un fiel reflejo de las características estilísticas de los primitivos flamencos y, sobre todo, es un compendio del estilo de su autor. En su composición sobresalen: la minuciosidad; el deleite en la reproducción de los objetos; el naturalismo; y la preocupación de la perspectiva y de la luz, propias de van Eyck, que en ello se adelantó a su tiempo.
    El propio Velázquez se inspiró en esta obra al pintar Las Meninas.

    FUENTES:
    – AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Página 188.
    -http://es.wikipedia.org/wiki/Retrato_de_Giovanni_Arnolfini_y_su_esposa.

  7. Luis Fernando Lopez dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    En la imagen podemos ver la tabla del Matrimonio Arnolfini, ricos burgueses flamencos que encargaron el retrato al autor Jan Van Eyck, hacia 1434, máximo representante de la pintura flamenca fue pintor de Felipe el Bueno, duque de Borgoña. Actualmente se encuentra en exposición en la National Gallery, Londres.
    DESCRIPCIÓN:
    La tabla del Matrimonio Arnolfini es un retrato encargado por el esposo, rico comerciante burgués. Los personajes, dispuestos de pie, aparecen en el interior de una habitación. La perspectiva espacial está marcada por las líneas d suelo, de las vigas, de la ventana y del dosel de la cama que confluyen hacia el interior.
    En primer término aparece el perro y las vestiduras recogidas en el suelo. A continuación se sitúan los protagonistas. Detrás de estos hay un espacio marcado por la luz que entra por la ventana y, al fondo, la pared de la habitación cierra la representación. Sin embargo, el espacio no acaba aquí, sino que se prolonga a través del espejo colgado en la pared. Mediante este espejo, el espectador tiene dos visiones distintas de un mismo espacio y tiempo.
    El dominio y virtuosismo técnico se hacen patentes al observar pequeños detalles, como las escenas de la Pasión de Cristo del marco del espejo o el pelaje del perrito, pintado pelo a pelo.
    A pesar de la imitación de la realidad, el retrato está cargado de simbolismos como la vela encendida en la lámpara, los zapatos, el perro, etc.., todos relacionados con el contrato matrimonial.
    El propio Van Eyck firmó y dató la obra en la pared del fondo, sobre el espejo, a modo de testimonio.
    VALORACIÓN:
    En el siglo XV se desarrolló en Flandes un tipo de pintura relacionada directamente con el auge de la burguesía comerciante. Los burgueses demandaban retratos, por lo que se alcanzó un gran realismo con una minuciosidad que fue posible gracias al óleo. Van Eyck como máximo representante de la pintura flamenca perfecciono la pintura al óleo, que con el tiempo desbancara al templo, puesto que el resultado final era más brillante y sobre todo permite ejecutar transparencias, veladuras y desarrollar el paisaje.
    Van Eyck intenta reflejar la realidad tal y como la percibe el ojo humano, por esto da tanta importancia a los detalles y al espacio tridimensional, en este último aspecto hay que señalar que su perspectiva no se basa en fórmulas matemáticas como harán los italianos, sino en aspectos lumínicos y atmosféricos tratados de manera intuitiva.
    FUENTES:
    – AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Páginas 187-188.

  8. Alejandro Fdez.-Cotta Andrade dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    En la imagen vemos el Matrimonio Arnolfini; retrato encargado por el esposo, un rico comerciante burgués llamado Giovanni Arnolfini, que representa a él y a su esposa Jeanne Cenami. La obra pertenece a la pintura gótica flamenca, caracterizada por un extraordinario realismo. Data de 1434 y fue realizada por Jan Van Eyck, el máximo representante de esta pintura. Se localiza en la National Gallery, Londres.
    DESCRIPCIÓN:
    Los personajes, dispuestos en pie, aparecen en el interior de una habitación. La perspectiva espacial está marcada por las líneas del suelo, de las vigas, de la ventana y del dosel de la cama que confluyen hacia el interior.
    En primer término aparece el perro y las vestiduras recogidas en el suelo. A continuación se sitúan los protagonistas. Detrás de estos hay un espacio marcado por la luz que entra por la ventana y, al fondo, la pared de la habitación cierra la representación. Sin embargo, el espacio no acaba aquí, sino que se prolonga a través del espejo colgado en la pared. Mediante este espejo, el espectador tiene dos visiones distintas de un mismo espacio y tiempo.
    El dominio virtuoso y técnico se hacen presentes al observar pequeños detalles:
    -En primer lugar, la representación de los esposos, que es antagónica y revela los diferentes papeles que cumple cada cual en el matrimonio.
    -Las naranjas, importadas del sur, eran un lujo en el norte de Europa por lo que simboliza la riqueza de la familia y la prosperidad económica que les aguarda, o quizás aluden al origen mediterráneo de los retratados.
    – La cama tiene relación, sobre todo en la realeza y la nobleza, con la continuidad del linaje y del apellido. Representa el lugar donde se nace y se muere. Los tejidos rojos simbolizan la pasión además de proporcionar un poderoso contraste cromático con el verde de la indumentaria femenina.
    -La alfombra que hay junto a la cama es muy lujosa y cara, procedente de Anatolia, otra muestra de su fortuna y posición.
    -Los zuecos esparcidos por el suelo —ellos van descalzos— representan el vínculo con el suelo sagrado del hogar y también son señal de que se estaba celebrando una ceremonia religiosa. La posición prominente de los zapatos es también relevante: los de Giovanna, rojos, están cerca de la cama simbolizando que era la encargada del hogar; los de su marido, más próximos al mundo exterior, simbolizan que es él el encargado de trabajar para llevar la prosperidad económica a la casa. En aquel tiempo se creía que pisar el suelo descalzo aseguraba la fertilidad.
    -Los rosarios eran un presente habitual del novio a su futura esposa. El cristal es signo de pureza, y el rosario sugiere la virtud de la novia y su obligación de ser devota. También el cristal del espejo alude a la pureza del sacramento del matrimonio.
    -El espejo es uno de los mejores ejemplos de la minuciosidad microscópica conseguida por Van Eyck (mide 5’5 centímetros y cada una de las escenas de la pasión que le rodean mide 1’5 centímetros).
    -La lámpara sólo tiene una vela, que simboliza la llama del amor —era costumbre flamenca encender una vela el primer día de la boda—. Pero también recuerda la candela que luce siempre en el sagrario de la iglesia, la permanente presencia de Cristo.
    -El perro pone una nota de gracia y desenfado en un cuadro que es, por lo demás, de una apabullante solemnidad. El detallismo del pelo es toda una proeza técnica. En los retratos, los perros suelen simbolizar, como aquí, la fidelidad y el amor terrenal.
    El propio Van Eyck firmó y dató la obra en la pared del fondo, sobre el espejo, a modo de testimonio.
    VALORACIÓN:
    Llama la atención el realismo óptico basado en la minuciosidad microscópica y en una magistral captación de la luz y la perspectiva, la quietud y, sobre todo, el orgullo por el bienestar material que han logrado, y por sus pequeñas posesiones: la lámpara, los muebles finamente tallados, la ropa… Éste es un aspecto muy llamativo en esta obra; ya que aparecen infinidad de objetos sin motivo aparente.
    La obra es un fiel reflejo de las características estilísticas de los primitivos flamencos y, sobre todo, es un compendio del estilo de su autor. En su composición sobresalen: la minuciosidad; el deleite en la reproducción de los objetos; el naturalismo; y la preocupación de la perspectiva y de la luz, propias de van Eyck, que en ello se adelantó a su tiempo.
    El propio Velázquez se inspiró en esta obra al pintar Las Meninas.
    FUENTES:
    – AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Página 188.
    -http://es.wikipedia.org/wiki/Retrato_de_Giovanni_Arnolfini_y_su_esposa.

  9. nicolasschlatter dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    El Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa es un cuadro del pintor flamenco Jan van Eyck; fechado en 1434, representa al rico mercader Giovanni Arnolfini y a su esposa Jeanne Cenami, que se establecieron y prosperaron en la ciudad de Brujas (hoy Bélgica), entre 1420 y 1472. Al día de hoy, los historiadores del arte discuten exactamente la imagen que el cuadro presenta; la tesis durante mucho tiempo dominante, introducida por Erwin Panofsky en un ensayo de 1934, sostiene que la imagen corresponde al matrimonio de ambos, celebrado en secreto y atestiguado por el pintor. Sin embargo, muchas otras interpretaciones se han propuesto acerca del mismo, y el consenso actual es que la teoría de Panofsky es difícilmente sostenible.
    En todo caso, la pintura —desde 1842 en la National Gallery de Londres tras desaparecer misteriosamente en 1813 del Palacio Real de Madrid— se considera una de las obras más notables de van Eyck. Es uno de los primeros retratos de tema no hagiográfico que se conservan, y a la vez una informativa escena costumbrista. La pareja aparece de pie, en su alcoba; el esposo bendice a su mujer, que le ofrece su mano derecha, mientras apoya la izquierda en su vientre. La pose de los personajes resulta teatral y ceremoniosa, prácticamente hierática; algunos especialistas ven en estas actitudes flemáticas cierta comicidad, aunque la extendida interpretación que ve en el retrato la representación de una boda atribuye a ello su aire pomposo.
    DESCRIPCIÓN:
    Jan Van Eyck retrató el enlace llamado El Matrimonio Arnolfini, siendo éste una gran excepción.
    Esta pintura está llena de simbolismos y claves para interpretarla en un nivel más hondo.
    La pareja aparece de pie en su alcoba. El bendice a su mujer tomándole la mano derecha, mientras ella apoya su mano izquierda en su vientre. Las manos unidas son símbolo de una matrimonio cristiano significando la unión de dos personas como una sola. Las mismas manos también unifican el cuadro, y sus formas tienen un eco en la forma encorvada del candelabro.
    Este cuadro lleno de interrogantes es también un doble retrato pues en el reflejo del espejo convexo podemos observar dos figuras de pie en la puerta del dormitorio. Una de ellas podría ser el mismo pintor vistiendo un turbante rojo.
    La presencia de estos dos testigos hacía del cuadro un documento legal que certificaba el matrimonio Arnolfini.
    Dentro del espejo vemos que alrededor del mismo están dibujadas diez de las catorce estaciones de la cruz. Estas eran escenas de la Pasión de Cristo. Con esto se sugiere que la obra es tan cristiana y espiritual como legal y actual. Un espejo sin manchas era en sí mismo un acreditado símbolo de María porque daba referencia a la inmaculada concepción y la pureza de la Santa Virgen. Todo el interior del dormitorio recuerda una escena de la Anunciación.
    Las cuentas de cristal que colgaban junto al espejo eran regalos típicos de un anticipado esposo a su futura novia. El cristal era un símbolo de pureza, y las cuentas sugerían la virtud de la novia y su deber de mantenerse devota a su esposo.
    La inscripción en la pared, entre el candelabro y el espejo, era una firma hecha en grafito y en latín. Decía lo siguiente: “Jan van Eyck was here 1434″ (Jan van Eyck estuvo aquí 1434).
    La posición de los zapatos también era importante porque los zapatos rojos de Giovanna estaban cerca de la cama y asociaba la mujer con el “mundo interior” del hogar. Mientras que los de su esposo estaban cerca del “mundo exterior”. Por la misma razón, Giovanni se encuentra en el lado desde donde atisbamos el mundo exterior y ella el interior.
    También se decía que tocar el piso con los pies descalzos aseguraba la fertilidad. La cama representaba el lugar por donde llegamos al mundo al nacer y también por donde salimos de él al morir.
    El perro daba un toque encantador de alegría a la obra que es por otra parte significativa por su solemnidad. Observen el detalle del pelaje del animal. Los perros dibujados en los porta retratos a menudo representaban fidelidad y amor terrenal, lo cual era el propósito simbólico de esta obra. Miremos cómo este candelabro solo tiene una vela encendida. Esta representaba a un Dios que veía y presenciaba todo y si estaba cerca de una cama de los novios entonces animaba a la fertilidad.
    Entre los símbolos de riqueza casi todos los que podemos observar en esta pintura proclamaban que eran personas de buena posición. Desde sus vestimentas y muebles hasta las frutas importadas cerca de la ventana. Aquellas frutas eran unas naranjas importadas del sur. Las naranjas simbolizan a menudo la pureza y la inocencia que reinaban en el jardín del Edén antes de la caída del hombre. También eran señales de prosperidad porque solo los ricos podían permitirse estas frutas.
    Si observan cerca de la cama también hay otro artículo de lujo como una cara alfombra anatoliana.
    El vestido verde de Giovanna era uno de moda, muy apropiado para un retrato de sociedad y foto matrimonial. Giovanni vestía de una manera sobria lo cual estaba también de moda en la Corte.2
    VALORACIÓN:
    Existen muchas interpretaciones sobre las circunstancias de esta pareja. Algunos dicen que quizás ella no era su esposa y que no estaba embarazada. Su exagerada curvatura del estómago y su mano sujetando su larga falda podía responder a una especie de moda en esos tiempos. Ella no está embarazada, su pose simplemente enfatiza su estómago, lo cual en esos tiempos era un foco de belleza.
    Este matrimonio fue sin duda arreglado y lamentablemente no funcionó como se esperaba. No tuvieron hijos y tiempo después Arnolfini fue llevado a corte porque una amante buscó una compensación después de que él la había despreciado.
    Entre los símbolos de riqueza casi todos los que podemos observar en esta pintura proclamaban que eran personas de buena posición. Desde sus vestimentas y muebles hasta las frutas importadas cerca de la ventana. Aquellas frutas eran unas naranjas importadas del sur. Las naranjas simbolizan a menudo la pureza y la inocencia que reinaban en el jardín del Edén antes de la caída del hombre. También eran señales de prosperidad porque solo los ricos podían permitirse estas frutas. Si observamos bien cerca de la cama también hay otro artículo de lujo como una cara alfombra Antoniana.
    El vestido verde de Giovanna era uno de moda, muy apropiado para un retrato de sociedad y foto matrimonial. Giovanni vestía de una manera sobria lo cual estaba también de moda en la Corte.
    FUENTES:
    Cfr. http://es.wikipedia.org/wiki/Retrato_de_Giovanni_Arnolfini_y_su_esposa
    Cfr. http://marisolroman.com/2011/04/05/el-matrimonio-arnolfini-1434/