“JUSTINIANO Y SU SÉQUITO” DE SAN VITAL DE RÁVENA

IDENTIFICACIÓN:
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DESCRIPCIÓN:
Describe el tema representado, los distintos personajes, su vestimenta y los objetos que portan y su significado. Explica el estilo, postura y actitud de las figuras. Explica la técnica del mosaico, los materiales, el colorido.
FUENTES:
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5 respuestas a “JUSTINIANO Y SU SÉQUITO” DE SAN VITAL DE RÁVENA

  1. Javier Infantes Román dice:

    IDENTIFICACIÓN:

    “Justiniano y su Séquito” de la iglesia de San Vital, en Rávena de autor desconocido Siglo VI d.C (547), 1ª edad de oro del arte bizantino, es un mosaico de decoración interior musivaria, se encuentra en los muros laterales del ábside de dicha iglesia.

    DESCRIPCIÓN:

    Se trata de un panel en los que vemos al emperador Justiniano acompañado de su séquito. Representan la tradicional oblatio imperial: la costumbre que existía entre los emperadores de hacer ofrendas a las iglesias más importantes para manifestar ante los fieles su virtud cristiana a la vez que su poder sobre el imperio. Justiniano porta una patena de oro y viste de color púrpura, color que simboliza el poder. Le acompañan a un lado el obispo de Rávena (Maximiano, como leemos en la inscripción sobre su cabeza) y al otro generales de sus ejércitos. Así Justiniano justifica el apoyo que recibe el poder militar y eclesástico para convertirse en la máxima autoridad tanto política como espiritual (cesaropapismo). Además, el emperador aparece con un nimbo, lo que supone la sacralización de su poder. El cortejo aparece sobre un fondo neutro de oro. Los personajes no forman parte de una procesión, sino que se muestran totalmente de frente e hieráticos. Los protagonistas, por supuesto, están situados en el centro de cada escena. Aunque este mosaico forma parte de la decoración de San Vital, en realidad no representan escenas religiosas, sino que se trata de una ostentación fastuosa con el fin de mostrar la grandeza del emperador. Los retratos no son realistas, sino que expresan el poder de la realeza y su alianza con la religión. En suma, no nos encontramos ante un espacio narrativo, sino simbólico, donde prima el concepto de lo representado, esta imagen está hecha con pequeñas piedrecitas de colores o teselas, empleando las habituales técnicas romanas del Opus Tessellatum (teselas cúbicas e iguales para el interior) y el Opus Verniculatum (de formas diferentes y empleadas para los detalles). Todas las figuras aparecen mostradas de frente, de pie con los pies dispuestos en V y con miradas bastante penetrantes, pero hay cierta rigidez en ellos, así como un gran hieratismo y un fuerte simbolismo; todos miran al frente. No existe intención de mostrar profundidad ni perspectiva alguna

    FUENTES:

    – AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Página 115

  2. Luis Fernando Lopez dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    Nos encontramos ante el mosaico de la Iglesia de San Vital de Rávena, concretamente en la escena de Justiniano y su séquito, dicho emperador fue el más importante del reino bizantino y por lo cual ha sido representado en multitud de mosaicos e impulsador de numerosos edificios de gran valor e importancia. Este mosaico es por lo tanto de mediados del siglo VI y de autor desconocido caracterizado por los rasgos propios del mosaico bizantino, al igual que donde se encuentra situado la Iglesia de San Vital de Rávena es de origen bizantino.

    DESCRIPCIÓN:
    Se trata de dos paneles en los que vemos al emperador Justiniano acompañado de su séquito en uno, y en el otro aparece la emperatriz Teodora con su corte. Representa la costumbre en la los emperadores hacían ofrendas a las iglesias para manifestar su virtud cristiana y su poder sobre el imperio. Justiniano porta una patena de oro y viste de color púrpura, color que simboliza el poder. Le acompañan a un lado el obispo de Rávena y a los otros generales de sus ejércitos. Así, Justiniano justifica el apoyo que recibe del poder militar y eclesiástico para convertirse en la máxima autoridad tanto política como espiritual. El cortejo aparece sobre un fondo neutro de oro, los personajes no forman parte de una procesión, sino que, hieráticos, se muestran totalmente de frente. Los protagonistas, por supuesto, están situados en el centro de cada escena.

    Aunque estos mosaicos forman parte de la decoración de San Vital, en realidad no representan escenas religiosas, sino que se trata de una ostentación fastuosa con el fin de mostrar la grandeza de emperador. Los retratos no son realistas, sino que expresan el poder de la realeza y su alianza con la religión. En suma, no nos encontramos ante un espacio narrativo, sino simbólico, donde prima el concepto de lo representado.

    FUENTES:
    (1) – AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Páginas 115.

  3. Alejandro Fdez.-Cotta Andrade dice:

    IDENTIFICACIÓN:
    En la imagen vemos a “Justiniano y su corte“, uno de los considerados como el más importante del arte bizantino. Es un mosaico perteneciente al arte bizantino, cuya técnica es utilizada para embellecer los edificios en su interior. Data de mediados del siglo VI, y es de autoría desconocida. Está situado en la Iglesia de San Vital, en Rávena.

    DESCRIPCIÓN:
    Está, concretamente, al lado izquierdo del ábside de la iglesia, y se ve que el emperador Justiniano lleva como ofrenda una gran patena de oro; va precedido por dos altos dignatarios eclesiásticos, uno de ellos lleva el incensario y el otro el misal, y por el arzobispo Maximiano, que lleva una cruz, todas estas ofrendas aparecen ricamente decoradas con gemas, cabujones y esmaltes. Tras el arzobispo, en segundo plano, el banquero Juliano, que financió la construcción de la iglesia. Detrás del emperador hay dos altos funcionarios del estado con toga, el primero sería el general Belisario, conquistador de Rávena. Cierra el cortejo la guardia personal del emperador con el crismón en sus escudos.
    Es una escena aparentemente profana que se convierte en otro elemento que contribuye a justificar la vinculación del poder político con el religioso. Justiniano se ve a sí mismo como “archisacerdote” y aunque, evidentemente, el cristianismo rechaza la divinización del emperador, atribuiría su poder a la elección divina (emperador por la gracia de Dios), lo que le hace merecedor del mismo respeto que Cristo o la Virgen.
    En la imagen todo es claro y comprensible. Las figuras son tratadas según un canon alargado que las estiliza y en el que la longitud del cuerpo equivale a 9 cabezas. El número 3 tiene gran importancia ya que el rostro se divide en tres partes iguales que toman como unidad la nariz. También el tronco se divide en tres partes iguales. La alusión al tres tiene un carácter simbólico ya que alude a la Santísima Trinidad.
    Los colores son casi planos y tanto el claroscuro aplicado como las arrugas de los ropajes tienen algo de convencional y estereotipado. Las formas se estilizan y el dibujo de los rostros parece simplificarse en una forma ovalada, al igual que los ojos cuyo tamaño es algo grande. Los pies de las figuras aparecen abatidos e, incluso, presentan ciertos problemas de asentamiento en el suelo llegando a superponerse algunos.
    El espacio parece presentarse por indicios (distintos elementos nos hacen ver que las escenas parecen estar situadas en un palacio), y no hay un una representación coherente de éste ni un correcto empleo de la perspectiva.
    Los personajes, situados rigurosamente según el principio de frontalidad, se nos presentan como algo venerable y digno de respeto.
    La representación parece descuidar algunos elementos naturalistas ( no olvidemos que el cristianismo señalaba las superioridad del mundo espiritual sobre un mundo material que se considera engañoso e incitador al pecado) primando la transmisión efectiva de determinados valores.
    La finalidad de este mosaico es mostrar la grandeza del emperador.

    FUENTES:
    AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Páginas 110-111 y 114-115
    http://aldapetarte.blogspot.com.es/2009/10/mosaicos-de-justiniano-y-su-corte-y.html
    http://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_de_San_Vital_de_R%C3%A1vena

  4. Gabriel Mayo Alfonso dice:

    IDENTIFICACIÓN:

    Nos encontramos ante Justiniano y su séquito, de autor desconocido, realizado a mediados del siglo VI y el cual se encuentra en la Iglesia de San Vital, en Rávena. Pertenece al arte bizantino.

    DESCRIPCIÓN:

    Se trata de dos paneles en los que vemos al emperador acompañado de su séquito en uno, y en el otro que aquí en la imagen no aparece con la emperatriz Teodora con su corte.
    Representan la tradicional oblatio imperial: la costumbre que existía entre los emperadores de hacer ofrendas para manifestar ante los fieles su virtud cristiana a la vez que su poder sobre el Imperio.
    Justiniano porta una patena de oro y viste de color púrpura, color que simboliza el poder. Le acompañan a un lado el obispo de Rávena (Maximiniano, como leemos en la inscripción sobre su cabeza) y al otro generales de sus ejércitos. Así, Justiniano justifica el apoyo que recibe del poder militar y eclesiástico para convertirse en la máxima autoridad tanto política como espiritual (cesaropapismo). Además, el emperador y su esposa aparecen con nimbo o aureola, lo que supone la sacralización de su poder.
    Aparece sobre un fondo neutro de oro. Aunque este mosaico forma parte de la decoración de San Vital, en realidad no representan escenas religiosas, sino que se trata de una ostentación fastuosa con el fin de mostrar la grandeza del emperador. Los retratos no son realistas, sino que expresan el poder de la realeza y su alianza con la religión. En suma, no nos encontramos ante un espacio narrativo, sino simbólico, donde prima el concepto de lo representado.

    FUENTES:

    AGUILAR DÍAZ, Carmen. “Historia del Arte 2º Bachillerato”, editorial Santillana. Madrid, 2009. Página 115.

  5. Francisco Javier Carmona Rodríguez dice:

    IDENTIFICACIÓN.
    Esta obra corresponde a Justiniano y su séquito de san vital de Rávena. Corresponde al mosaico, decoración interior musivaria propia del arte bizantino. Data del siglo VI d.c. (547), 1ª edad de oro del arte bizantino y su localización corresponde a los muros laterales del ábside de la Iglesia de San Vital de Rávena (Italia).

    DESCRIPCIÓN.
    Justiniano va acompañado por sus personas de confianza: el general Belisario, el banquero Julio Argentario, el obispo Maximiano, la guardia del emperador y otros funcionarios y cargos eclesiásticos.
    Tanto en el mosaico como en la pintura y la escultura, todas las artes figurativas bizantinas se caracterizan por el hieratismo, la frontalidad, la anulación del espacio, la perspectiva jerárquica, el carácter conceptual y abstracto y el contenido simbólico, así como por el colorismo, la riqueza y la suntuosidad.
    Ese gusto por la riqueza y la suntuosidad ornamental del arte bizantino, exigía el revestimiento de los muros de sus templos con mosaicos, no sólo para ocultar la pobreza de los materiales usados, sino también como un medio para expresar la religiosidad y el carácter semidivino del poder imperial, el cesaropapismo. Los bizantinos hornearon multicolores teselas cuadradas de pasta vítrea y las combinaron con piezas laminadas de oro, plata y nácar, componiendo una pintura de piedra casi incorruptible. Su fulgor, al reflejar el brillo del sol o la luz de las velas, fascinaba a todo el mundo. A diferencia del arte romano que colocaba el mosaico en los pavimentos, el arte bizantino, en su deseo de riqueza recubre los muros y bóvedas de mosaicos de gran colorido y exquisita finura. Suelen representar a las figuras con un carácter rígido e inmaterial, con una disposición simétrica, una gran luminosidad en un intento de plasmar lo sobrenatural.

    FUENTES.
    1). http://artetorreherberos.blogspot.com.es/2011/11/comentario-de-los-mosaicos-de.html.